1. El Diablo y mi madre


    Fecha: 19/07/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: faunopitón, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... masturbó manualmente al perro negro, logrando sacarle la punta de la verga, que poco a poco, con el propio movimiento instintivo del animal, fue creciendo como una masa gigante roja de carne llena de venas. ¡Madre de dios!, la verga de ese perro negro parecía la verga del diablo. Mi madre, ni tarda ni perezosa, se metió a la boca semejante órgano bestial, mamando y chupando con delicadeza y amor todos los abundantes fluidos de ese cabrón. ¡Nunca había imaginado cuánto líquido podía salir de una verga de perro!… Y mi madre se la tragaba casi toda, se metía el pitote tan profundo que casi se asfixiaba la muy puta. Mi percepción de ella no volvió a ser la misma, ¡estaba haciendo sexo oral con un perro!, sólo una puta cerda puede atreverse a tanto y, sin embargo, mi pene se puso erecto y me lo froté.
    La verga jugosa y carnosa del Diablo,  como lo llamaba mi madre, era devorada por la boca golosa de mi perra adorada, de mi puta madre amada. ¿Quién era yo para cuestionar su placer perverso, su amor mórbido?…
    Mientras ella mamaba la vergota, se metía dedos en el orificio anal, en medio de sus nalgotas. ¡Nunca me había fijado en lo nalgona que es mi madre, qué hermosas carnes de marrana tiene mi madre!…¡¡!¡Puta nalgona!!! … El ano de mi madre empezó a dilatarse, a convertirse en un agujero capaz de comerse lo que fuera, ¡¡pinche culona, pendeja nalgona!! 
    No había que ser un adivino para saber qué lo qué seguía en el sexo zoofílico de mi madre era la penetración anal. ¡Carajo, ...
    ... ese ano tragón estaba dispuesto a recibir tan enorme pito en sus entrañas. Y así fue, ¡la vergota del Diablo se clavó como jodida estaca en el intestino de mi perra madre!…fue tan brutal la cogida que no tardó en salir mierda de su ano, que chorreaba por sus nalgotas y piernas. Mi madre puso los ojos en blanco; ¡¡¡estaba volando de éxtasis!!!…
    Mi madre había encontrado en el bestialismo el placer más intenso, más animal, más delicioso, más mórbido, e inexplicable, que nunca jamás había tenido. 
    Y ahí estaba ella, abotonada como puta perra, pero iluminada con la gracia de quién tiene una Epifania, una revelación sacra y profunda. ¡¡¡Sus ojos eran puro éxtasis, sus nalgotas abotonadas aventando mierda mezclada de semen canino eran carne gozosa!!!
    El Diablo no paraba de inseminar el culo de mi madre, estaba atorado cola con cola a ella… ¡¡Qué bella se veía mi madre, qué escena tan divina, que culote de puta marrana, qué pasión tan inmoral, tan pecaminosa, pero tan llena de gracia!!! 
    Los ojos desorbitados de ella lo decían todo… ¡¡Madre te amo, nada que juzgar!!
    ¡¡Ese es tu gozo divino o demoníaco, pero es tuyo!! 
    Mamá estuvo atorada por espacio de veinte minutos. Finalmente, el perro jaló su vergota y separándose del culote de mamá, se tiro al lado de ella, quien lo acarició y beso…El perro se levantó y salió de la casa. Mi madre se levantó y acomodó sus ropas, cosa que yo aproveché para largarme en total silencio.
    "No juzgarás a tus padres" ¿no es acaso una ley moral?… ...