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Espiando a mi tía con una cámara oculta
Fecha: 20/07/2026, Categorías: Voyerismo Tus Relatos Autor: VillaEgo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Tengo 25 años y, técnicamente, debería estar terminando mi carrera. Llevo siete años en la universidad, pero la verdad es que me tomo la vida con una calma envidiable. No trabajo, no tengo prisa y mi mamá, bendita sea, me mantiene sin hacer preguntas. Para el resto del mundo, soy el estudiante dedicado que se encierra en su cuarto a investigar o escribir; para mí, ese tiempo es sagrado para devorar pornografía durante horas. Cuando empezaron a sospechar por qué no me graduaba, simplemente me cambié de carrera hace un par de años y eso calmó las aguas. Todo cambió hace unas semanas cuando mi tía Carol se mudó con nosotros aquí en Huancayo. No la veía hace años. Al principio, me impactó lo mucho que se parece a mi mamá en la cara, pero el cuerpo... Dios, el cuerpo de Carol es otra historia. Es bajita, no llega al 1.55, pero es una bomba: tetona, con una cola enorme y unas piernas que me vuelven loco. Como su cuarto está en una zona apartada de la casa y tiene salida independiente a la calle, fue facilísimo. Aproveché un descuido y escondí una cámara pequeña, perfectamente camuflada, apuntando directamente a su cama. Mi hermano menor está metido en sus cosas del instituto y mi mamá no sospecha nada. Me pasé toda esta semana faltando a clases, fingiendo que estaba en la biblioteca, mientras me quedaba en mi cuarto, con la puerta cerrada, viendo los videos de mi tía. Lunes: El primer video me dejó helado. Carol dejó entrar a un tipo durante la noche; el sujeto se fue ...
... antes de las 6 a.m., antes de que cualquiera en la casa despertara. Lo más perturbador y excitante fue que el tipo era joven, probablemente menor que yo, y se parecía muchísimo a mí. Ver a alguien que podría ser mi clon follando a mi tía fue un detonante. El chico la tenía contra la pared, levantándole las piernas mientras Carol gemía bajito para no despertar a nadie. La penetración era lenta, profunda, y yo podía ver cómo las tetas de Carol rebotaban violentamente con cada embestida. El joven le lamió los pezones mientras la follaba por delante, y terminaron en la cama, donde él le dio un blowjob intenso antes de correrse dentro de ella. Martes: El martes fue un cambio radical. El hombre que entró era un gigante: alto, corpulento, con una presencia intimidante. No hubo preámbulos románticos. El tipo la agarró del cabello y la lanzó sobre la cama. Lo que vi me dejó con la polla dura como una piedra: el hombre era agresivo. Le dio un par de cachetadas fuertes en la cara para someterla y, sin mucha lubricación, la giró y le penetró el culo con una violencia brutal. Carol empezó a gemir, pero después de un rato, empezó a pedirle que pare, que le dolía. El tipo no escuchó; al contrario, la agarró más fuerte de la cintura y siguió martillando su ano sin parar, hundiéndose hasta la base. Cuando terminó, le dio varias nalgadas sonoras que dejaron su culo rojo vivo y la dejó ahí, llorando y sollozando en la cama mientras él se vestía y se largaba. Miércoles: Este día fue ...