1. Un sabadito de puta


    Fecha: 22/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Un sabadito de puta
    Era un sabadito como muchos otros, salimos a hacer lo habitual, las compritas de toda casa, súper, etc.
    Y fuimos a comer a un lugarcito amable, uno que nos gustaba, nada especial.
    En algún momento mi maridito, me dice como casualmente ¿que te parece si de tardecita sales de puta?
    Huuummm… no me sorprendió, era algo que nos gustaba, y siempre estábamos buscando nuevas aventuras. Buscando aquel elemento emocionante, siempre siendo puta. Sin objeciones así nos gustaba… mucho.
    ¿Qué estás pensando? 
    Vi que reabrieron “Tal “ cine, ahora es porno ¿Qué te parece ver como está? Y después a algún lado conocido
    Me parece bien, deberá ser interesante. ¿Crees que alguien me coja?
    Ojalá que sí, hasta ahora, siempre te han metido las riatas…jajajaja
    Terminamos con toda calma, regresamos, descansamos y nos preparamos para salir. Vestí una faldita cómoda, sencilla y leve, una blusita sin mangas, también muy leve, casi transparente, unos zapatos cómodos, y nada más.
    ¿Estoy bien así cariño?
    ¡Perfecta! Vamos…
    Llegamos a la sala, era uno de esos cines antiguos, grande. Al entrar, vimos que no había mucha gente, una bolita en un rincón , y nada más. Pero tenía algo interesante, al entrar a la sala, había un corredor a todo lo ancho. Mi maridito vió de inmediato una situación interesante. Me condujo por ese corredor hasta el extremo, comentando. En la penumbra de la sala, quien entre como nosotros, vera momentáneamente tu figura iluminada por la luz de afuera. Tu ...
    ... piel blanca va a destacar como iluminada. 
    Imaginé la escena y me pareció muy interesante. Nos apoyamos en el murito y poniendo la mano en mis nalgas, me subió la falda hasta la cintura. Correspondiendo a la idea, me la acabé de subir, dejando los calzones al descubierto.
    Estando así , me dice: ¡Los calzones, quítatelos! 
    No dudé, me los quité en seguida acomodándome de nuevo en el muro. Estaba en un cine porno, enseñando las nalgas ¡Que emoción! Riéndome recordé cuando una noche de parranda, al inicio d e nuestra relación, no me había querido subir en una silla, porque se me verían casi todas las piernas. ¡Aquí estaba casi encuerada lista para coger en un cine porno… Jajaja… como puta… 
    
    Bueno, así estábamos, cuando vimos entrar apresurado un joven de corbata, obviamente in oficinista de escapada. Me vió claramente y se enfrenó en seco. No dudó. Se encaminó hacia mí con pasaos rápidos, ya junto, me acarició las nalgas, me agaché, poniéndole las nalgas a disposición, ¡Y me metió el palo! Un buen palo juvenil. Sentí que era grande y me lo metió hasta adentro. Por el otro lado, me esposito me había colocado su pepino a la orden, por cortesía, y gula, me lo comí. En un cine , no solo me estaba cogiendo un desconocido como a una perra callejera, estaba feliz, teniendo una Doble Penetración, una verga por cada extremo. Me sentía una vagabunda. Y era eso lo que nos hacía felices.
    Mi jinete se fue sin decir adiós, ni un cariñito, o un besito. Solo se fue. Claro que estaba claro, ...
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