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Construyendo mi nueva vida de amor y sexo
Fecha: 06/08/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: ROBIPRI, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... temblando de miedo a ser descubiertos. Habían llegado las 2 chicas y en medio de las risas, seguramente por lo que venían conversando, me llamaban: Robi? Robí? Estás en casa? Entonces no me quedó alternativa que decirles que estaba descansando, que había tenido un día muy agotador. Ellas se acercaron hasta la puerta de mi cuarto y viéndome tapado me preguntaron si no estaba enfermo, respondiéndoles que no. También quisieron saber si Don Negro había regresado de trabajar; y ya con unos nervios que me costaba controlar, les dije que no, que seguramente se irá a demorar, o tal vez si se le hace muy tarde prefiera quedarse en su casa. Las 2 dijeron que antes de acostarse prepararían algo rápido para cenar y de paso llevar al día siguiente a su trabajo, que si quería ir a la cocina me convidaban. Les dije que no, que estaba tan cansado que me había venido sueño, que prefería dormirme cuanto antes, y les pedí que cerraran la puerta con un hasta mañana lleno de cariño de hermano que se había convertido en la hembra de un tipo maduro, a lo que me respondieron que descanse bien. Al cerrarse la puerta, Don Negro comenzó a salir despacito del guardarropas, y se volvió a acostar conmigo. Yo le dije que estaba loco, planteándole cómo aparecería sin que mis hermanas se dieran cuenta de lo que estaba pasando. También con bastante nerviosismo me dijo que dormiría conmigo, pero que antes culearamos otra vez, a lo que le recordé que sentía mucho dolor y que apenas había aguantado cuando me ...
... acarició el pequeño círculo de mi querido agujerito. Pero como estaba muy decidido, volvió a meter mano por todo mi cuerpo, principalmente en el botón de entrada al hoyito. Como a pesar de todo, yo también lo deseaba ardientemente, me fui entregando a una nueva sacudida que no tardó en comenzar con el compromiso de ambos de aguantar gemidos y gritos de cualquier tipo sabiendo que mis hermanas aún estaban despiertas haciendo varias cosas. La metida de su pija, las embestidas y los movimientos desenfrenados volvieron a arrancarme lágrimas, esta vez en total silencio que conseguía con esfuerzo mordiendo sábanas, almohada y en un momento hasta un dedo de su mano que metió en mi boca, haciendo él lo mismo conmigo a la altura de mi hombro derecho. Al llegar al climax nos estábamos abrazando con mucha fuerza, lo cual también ayudó a contener cualquier expresión que pudiera delatarnos y que sufriéramos las lógicas consecuencias si llegaran a encontrar a un tipo mayor cogiéndose a un pendejo. Nos dormimos sin ir a higienizarnos por miedo a que alguna de las chicas nos pudiera descubrir, y al despertar pude observar con preocupación las sábanas mojadas de nuevo con sangre y semen que en buena cantidad habían salido de mi ano durante la noche, y también por el roce de su pija empapada de esos líquidos. Nos levantamos tempranito, apenas mis hermanas salieron para el trabajo, nos bañamos, nos cambiamos y fuimos a desayunar encontrando una notita que decía que se habían olvidado decirme que ...