1. ANAL CON MI MADRE


    Fecha: 08/08/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: BABAYAGA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... agujero. El ano se le abría y se cerraba alrededor de mí, brillando de saliva y de los jugos que le caían del coño. Luego aceleró. Empezó a rebotar fuerte, las nalgas golpeándome las caderas con un sonido húmedo y obsceno.
    —Mírame el culo mientras te lo follas —ordenó—. Dime cómo se ve.
    —Se ve puto delicioso, mamá —gruñí—. Tu ano está tragándose toda mi verga… se te está abriendo como una puta.
    Ella se rio entre gemidos y empezó a apretar el culo a propósito cada vez que bajaba.
    —Así… aprieta, sí. Quiero que sientas cómo te ordeño la polla con el culo.
    La follaba hacia arriba mientras ella bajaba. El sonido de mi verga entrando y saliendo de su ano era asqueroso y perfecto: un chapoteo grueso, húmedo. Ella se inclinó hacia adelante, apoyando las manos en mis muslos, y empezó a rebotar más bruto, más profundo. Cada vez que bajaba hasta el fondo soltaba un gemido gutural.
    —¡Ay, joder! ¡Me estás destrozando el culo! ¡Más fuerte, métemela toda!
    Le di una palmada fuerte en una nalga y luego en la otra. Las marcas de mis manos se le quedaron rojas al instante. Ella gimió más alto.
    —Otra… pégame el culo mientras me lo follas.
    Se lo pegué varias veces. El sonido seco de la palmada mezclado con el de mi verga entrando en su ano era una locura. Ella empezó a corrersse solo con eso. El coño le chorreaba sobre mis huevos y el ano se le contraía a ráfagas alrededor de mi polla.
    —Me estoy corriendo… me estoy corriendo solo con tu verga en el culo… ¡hijo de puta!
    Cuando ella ...
    ... terminó de temblar, se levantó un poco, sacó mi verga de su ano con un sonido obsceno y se giró. Se puso a cuatro patas en la cama, el culo en alto, el agujero rojizo, abierto, goteando.
    —Ahora fóllamelo tú. Quiero que me destroces el culo a tu ritmo.
    Me puse detrás de ella, agarré sus caderas gordas y se la metí de un solo empujón hasta el fondo. Ella gritó. Empecé a follársela sin piedad. Entraba y salía completo, viendo cómo su ano se abría y se cerraba, cómo las nalgas le temblaban con cada embestida. Le escupí en el culo y seguí metiéndosela.
    —Dime que te gusta que tu hijo te folle el culo —le dije, jadeando.
    —Me encanta… me encanta que mi hijo me esté rompiendo el ano… ¡más fuerte! ¡Úsame como una puta!
    La follé hasta que sentí que me iba a correr. Se lo avisé. Ella empujó el culo hacia atrás con fuerza.
    —Corrétela dentro… llena de leche el culo de tu madre.
    Me corrí profundo, a chorros, empujando hasta el fondo mientras mi verga latía dentro de su ano. Ella se quedó quieta, apretando el culo para ordeñarme hasta la última gota. Cuando saqué la polla, el semen le salió del agujero en un hilo espeso y blanco que le bajó por el coño y los muslos.
    Se giró, todavía temblando, me miró con los ojos vidriosos y dijo, con una sonrisa sucia:
    —Eso… eso es solo el principio. A partir de ahora este culo es tuyo cuando tú quieras.
    Y así fue la primera vez que mi madre me dio el culo en un motel. Y juro por Dios que desde esa noche no he vuelto a follar a ninguna mujer sin ...