1. DON NEGRO Y YO PROFUNDIZAMOS NUESTRO VINCULO


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: ROBIPRI, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Después de la locura con la que comenzó mi nueva manera de tratarme con Don Negro, paulatinamente fui asumiendo que podrían llegar tiempos de muy bonitas experiencias, como así también de dificultades y complejidades. De todos modos, la decisión de complementarnos como una pareja ya la habíamos tomado, así que mi ansiedad por planear cada detalle para nuestros encuentros, y las cosas que haríamos durante ellos, me tenían muy inquieto. Me pareció lo más conveniente que él tomara la iniciativa pidiéndole a mis padres que me dejaran acompañarlo ocasionalmente en sus quehaceres, y a partir de eso hacer lo que realmente queríamos: expresarnos que nos queríamos, que estábamos a gusto juntos, y a entregarnos cada vez más como realmente hacen los que se quieren. No tardó mucho tiempo mi querido Negro en decirle a mis padres que me permitieran ir con él a un trabajo de instalación de cañerías en una casa en construcción en un barrio cercano al nuestro que le demandaría aproximadamente un mes. Tanto papá y mamá estuvieron de acuerdo en que pudiera hacerlo, siempre y cuando no descuidara mis estudios, que era la prioridad para mi vida, dejando en mi decisión qué días podría ir por la mañana, y también después de salir de clases por la tarde, según las obligaciones que me pusieran los profesores. Luego de analizar bien la situación le dije a mis padres y a mi Negro que los días más tranquilos eran los jueves y viernes, a los que podía sumar los sábados. El primero de los días indicados, ...
    ... él pasó tempranito a buscarme. Mi madre lo atendió mientras los demás miembros de la familia desayunábamos, los mayores para ir a sus trabajos y yo para acompañar al primer hombre en mi vida. Salimos todos juntos de casa, y nosotros al llegar a la vivienda donde Negro tenía que trabajar primero nos abrazamos, nos acariciamos, nos besamos, y luego iniciamos las tareas específicas por las que estábamos allí. Cuando promediaba la mañana, él sacaba unos emparedados que había preparado y unas bebidas para acompañar esa comida mientras me decía que comiera lo más que pueda para que después sólo vaya a casa a bañarme y cambiarme para ir rápidamente al colegio, Mientras comíamos no dejaba de mirarme con una ternura que me conmocionaba, y ni qué hablar de lo que me decía, que fue algo que de distintas maneras fue expresando cada vez que compartimos a lo largo de ese mes y unos días más que duró todo el trabajo. Obviamente que también aproximadamente cada 2 días de los que yo iba, me daba unas cogidas hermosas que yo disfrutaba tanto como él. Algunas cosas me dejaron bastante perturbado porque fueron marcando fuertemente todo lo que a Negro más le gustaba de tener relaciones sexuales conmigo; como por ejemplo la incansable búsqueda de las poses extremas en las que me hacía poner para sacudirme a su antojo; o que después de acabar me pidiera que le limpiara la verga con mi boca, e incluso acabando en ella y pidiéndome -eso sí, con mucho cariño- que me la tomara, que ese semen me haría ...
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