1. DON NEGRO Y YO PROFUNDIZAMOS NUESTRO VINCULO


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: ROBIPRI, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... más fuerte y definiría poco a poco formas más sensuales en mi cuerpo. Reconozco que a pesar de mi perturbación, nada de eso me molestaba y por lo tanto me gustaba mucho complacerlo en esos pedidos. Lo mismo ocurría cuando me preguntaba luego de esas maneras de tener sexo, si sería capaz de complacerlo en cosas más extremas si me lo pidiera. Eso por momentos me daba un poco de temor, pero al mismo tiempo me fascinaba el haberme propuesto que lo hiciéramos en lugares algo expuestos de ser vistos por algunas personas, incluso en mi propia casa, mientras veíamos televisión en el living de casa en ciertas ocasiones en que mis padres lo invitaban a cenar y a ver películas, ya que al irse a dormir mis padres y mis hermanas por el cansancio propio de sus quehaceres laborales, me cogía en el sofá, o en la gran alfombra sobre las que estaba el juego y la mesita ratona. Esas culeadas eran maravillosas, a pesar de los nervios que nos devoraban, porque él también lo admitía, pero prefería que corriéramos el riesgo a ser descubiertos, y por eso a veces nos íbamos directamente a mi cuarto donde era un poco más seguro tener una buena cogida. En reiteradas ocasiones quiso que lo hiciéramos en un parque donde había poco movimiento porque no era muy atractivo, estaba bastante descuidado, aunque unos señores de edad que cumplían sus tareas de placeros en diferentes turnos, procuraban sin mucho empeño mantener un poco la limpieza y que la abundante vegetación no hiciera que el parque se ...
    ... pareciera más a un bosque. Siempre le aceptaba culear ahí porque había lugares bien tupidos de arbustos y maleza, lo cual me hacía sentir un poco más seguro. Aún así, los placeros y algunos indigentes que rondaban con mucha frecuencia la zona, en diversas oportunidades casi nos encontraron en plena faena, pero rápidamente pudimos recuperar la compostura y zafar del contexto. Varias veces en que casi nos encuentran culeando me preguntó qué pensaba que deberíamos hacer si eso llegaba a ocurrir; yo espantado le respondía que esperaba que jamás pasara; y él seguía insistiendo en la cuestión, por lo que le devolvía la pregunta. El planteaba que habría que esperar a saber qué dicen esos tipos, y que los más probable sería que nos amenacen con delatarnos si no los dejáramos participar de lo que él estaba disfrutando. Y yo ya horrorizado le insistía, qué haríamos entonces, a lo que él prefería que nos cuidáramos más para no llegar a un aprieto así, ya que tener que compartirme sería doloroso para ambos, pero que si no quedaba otra salida, deberíamos estar preparados. En esos momentos me quedaba tan confuso y con un nudo en la garganta que le suplicaba que fuéramos más cuidadosos, porque seguramente sufriríamos mucho si yo tuviera que culear con otros hombres. Como si me hubiese ido llevando a esa respuesta, aprovechaba para averiguar si yo, llegado un apuro como ese, culearía con otros tipos, a lo que aturdido por tanta palabrería le reconocí que si era para salvar un daño mayor, o mayores ...