1. Cuando mi cuerpo fue su premio y yo creí que era amor. Tercera parte


    Fecha: 26/09/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Shantall16, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... lo que quiero que hagamos mañana. ¿Quieres saberlo?
    —Sí, dime —le dije.
     
    Me lo dijo clarito, sin andar con rodeos:
     
    —Quiero que te pongas de rodillas frente a mí, como la otra vez. Que me toques con la mano otra vez… pero esta vez,  quiero que cuando tengas mi pene en tus manos te lo metas en la boca. Que me lo chupes despacio, como si fuera un dulce. Que me acaricies ahí abajo, que lo beses, que lo muerdas suavecito. Quiero verte la carita cuando te lo vaya metiendo en tu boca. ¿Lo harás por mí?
     
    Me quedé sin saber qué contestar:
     
    —No sé cómo se hace eso… ¿y si no me sale bien? ¿Y si te lastimo?
     
    —Ay Shantall… las nenas lindas como tú ya saben hacerlo desde que nacen, no tienes que aprender. Y si lo haces, me vas a hacer el hombre más feliz del mundo. Solo tú puedes darme esto.
     
    —Está bien —le dije con el corazón latiéndome fuerte—. Lo haré.
     
    Y entonces llegó lo que me dejó sin aliento:
     
    —¿De verdad lo harás? Mi vida… eres justo lo que llevaba toda la vida deseando encontrar. Pero también te voy a hacer mujer, de verdad, Shantall. Te voy hacer mia mía.
     
    —¿Cómo así? —pude escribir, con la mano temblorosa.
     
    —Ay Shantall… voy a tomarte entre mis brazos y voy a recorrerte entera, cada rincón, cada centímetro. Te voy a desnudar despacio, quitándotelo todo, sin nada que me estorbe. Empezaré por tu boca, te besaré hondo… y seguiré bajando: por tu cuello, tu pecho, tu espalda… hasta llegar a tus hermosas nalgas. Ahí por fin las ...
    ... veré tal cual son, sin tela, sin nada. Pondré mis dos manos sobre ellas, las apretaré con fuerza, las separaré despacio… para ver lo más profundo de ti. Y ahí, justo en tu agujerito, voy a poner la punta de mi pene. Y voy a entrar hasta el fondo, Shantall, para que sientas de verdad qué se siente se una  mujer completa. Nos vamos a hacer uno solo: tú y yo, nadie más. Te voy a quitar tu virginidad, te haré mía para siempre. Quiero ver tu carita cuando entre en ti… sé que lo vas a disfrutar. Y te voy a volver adicta a mi verga.
     
    Me quedé mirando la pantalla sin moverme. Cada palabra se me clavó hondo: recorrer, desnudar, entrar, poseer… No entendía del todo, pero sentía el peso de ello en el cuerpo, me sentía caliente y pesado a la vez. Algo dentro me decía que cruzábamos una línea de la que no se vuelve… y sin embargo, en medio del vértigo, me descubrí deseando que llegara el momento.
     
    Y por último me escribió:
     
    —Mañana te espero en la fuente, y de ahí nos vamos a nuestra casa. Te quiero, Shantall. Descansa.
     
    Nos despedimos. Dejé el celular a un lado y me quedé mirando hacia la oscuridad, intentando dormir. Quería ponerle imágenes a todo lo que me había dicho, imaginarme cada cosa… pero no lograba armar nada claro. Solo sentía: sus palabras recorrer mi cuerpo, lo hacían despertar, responder sin que yo lo quisiera. No entendía bien todo, pero mi cuerpo sí reaccionaba. Y así, sin darme cuenta, sin saber en qué momento exacto, el sueño me venció. 
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