-
Sadomasoquismo gay
Fecha: 22/10/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... más extrema prueba para su fe. Aún así, Gabal, así se llamaba el jovencito que hizo la pregunta, sobresaltado por una suerte de pánico, sabiendo su destino de solo unos instantes más, empezó a temblar de pies a cabeza, pero luchando por mantener su integridad, orgullo y resolución. Era la hora del gran suplicio. La multitud afuera tocaba flautas y tambores, danzando a un ritmo sincrónico a cada costado del gran "altar". El "altar" una alta torre de piedra de cuatro metros de altura, a la que se accedía por una escalinata empinada de piedra, y en cuya cúspide se encontraba la estatua del torso de Molok, un ser con brazos y cuerpo de humano, y cabeza de toro, hecho de bronce bruñido, cuyos brazos rodeaban los bordes del pozo que constituía esta torre. La torre en verdad era un gran honro abierto. En su lado trasero, a ras de suelo, había una gran puerta de hierro a dos hojas, ahora cerrada, por la que se atusaba el fuego. Toda la tarde se había alimentado el honro arrojando leños gruesos a su interior, y el calor era tan intenso que la efigie del dios estaba enrojecida, y eso generaba el efecto de que las fauces y los ojos de Molok estuvieran encendidos. Primero ingresaron las sacerdotisas, con sus largos trajes de lino traslucido, en ese momento la música cesó. Esclavos llevaban en literas a cada muchacho sentado en un trono y cubiertos por una capa bordada en fino oro y púrpura. Al tocar el suelo el primer muchacho se puso en pie y fue despojado de su capa y ...
... taparrabo, luciendo la plenitud de su belleza desnuda. Lampiño, acorde con su edad, solo resaltaba el bello púbico abundante. La sacerdotisa invocó a Molok "!Señor del fuego y de la ira... recibe esta ofrenda de belleza y juventud, de virilidad y fertilidad, ... de suplicio y dolor!" El muchacho se puso de rodillas y la sacerdotisa le beso la frente. "Entra al reino de la eternidad y une tu destino a los dioses". Con paso decidido y actitud arrogante y serena el muchacho subió la escalinata, y deteniéndose al borde del pozo se arrojó a las llamas. El fuego ascendió en torbellino de furia mientras se empezaron inmediatamente a escuchar los gritos agudos y desgarradores, que contrastaban tanto de la actitud decidida del muchacho. El grito era agudo, denotando sus cuerdas bocales de niño. Llegó de inmediato el turno de Gabal, quien otra vez fue presa del terror, temblando sin poder controlarse. Se puso de rodilla, escuchó las plegarias de la sacerdotisa como un eco lejano, que su oído escuchaba abombado, mientras miraba a la ávida multitud a su alrededor. Luego el beso en la frente. Recordaba solo su deber, así que se dominó a si mismo y se puso de pie. le quitaron su capa y taparrabos, sintiendo el frio de la noche. Las estrellas en el cielo brillaban como puñados de sal en un fondo de terciopelo negro. Solo la columna de humo ascendía rauda desde el horno. Los gritos de su predecesor había durado menos de un minuto. Gabal ahora subía cada peldaño hasta la cima. Estaba sudado y su ...