1. Sadomasoquismo gay


    Fecha: 22/10/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... piel brillaba por eso y por el aceite con que lo había ungido de cuerpo entero. Entonces miró hacia el fuego, en medio de las llamas como un bulto estaba el otro muchacho, que aun se movía un poco, calvo por el fuego, hinchado y deforme, ennegrecido y en carne viva, el fuego relamía su otrora bello cuerpo, totalmente de pie en el embudo que formaban los troncos encendidos. El calor era enorme, el cabello de Gabal de agitaba por el aire caliente. Gabal temblaba como una hoja al viento, y entonces alzó su rostro y vio la cara de bronce de Molok. Apretó sus dientes y desafiante, arrogante, luchando contra si mismo, insultó de manera inaudible para el resto, al poderoso dios: "¿Esto es lo que quieres, te gusta ver sufrir a muchachitos?". Entonces se dio cuenta de que lo que sentía no era miedo... si no excitación... morbo. Saberse reducido a una cosa, sentir la alabanza de todos por su gran belleza, cada esfuerzo por cultivar su cuerpo, cada cansancio, cada duro ejercicio, todo para esto, para ser reducido a un trozo de carne. Y era tanta su excitación que aun temblaba más, pero con una amplia sonrisa con el seño fruncido dijo ...
    ... lentamente a su dios: "Gózame". Y dando un paso se arrojó a las llamas.
    
    Los gritos desgarradores se escuchaban en la noche, amplificados por el eco del pozo, no eran gritos eran bramidos de dolor. El fuego lamía su cuerpo derritiendo su piel, su cabello se chamuscó en segundos, Gabal resistió sin moverse mientras el dolor llegaba a su clímax, alzó su mirada a lo alto mientras el fuego entraba por su garganta y, quemando sus pulmones, ahogaba su voz... y antes de siquiera alcanzar a perder la conciencia le cayó encima el siguiente muchachito, que se convulsionaba y pateaba de dolor... y luego el peso de otro cuerpo, y otro y otro, hasta completar los siete muchachos del gran sacrificio de esa noche. Y fue el último muchacho quien sufrió más, para satisfacción de los presentes... y de Molok, porque los otros cuerpos habían aplastado y sofocado el fuego, pero muy pronto los aceites corporales lo avivaron de nuevo, terminando los largos 10 minutos de agonía del pobre infeliz.
    
    Así sucedió muchas veces en el mundo antiguo, y hasta hubo reyes que sacrificaron a su hijo heredero, todo lo que fuera necesario para la prosperidad del reino. 
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