1. Sadomasoquismo gay, 2. Empalamiento.


    Fecha: 24/10/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... relevante para el simbolismo que querían expresar. Su rostro estaba pálido, evadido por el impacto psicológico de lo que iba a sucederle. Un rostro adolescente hermoso, muchacho pecoso, de piel bronceada y cabello enmarañado y rubicundo, de preciosos ojos azules. Era el encuentro de la niñes y la adultes, un joven hombre de gran estatura para su edad, hombros y pecho anchos, piernas firmes y hermosas bajo la silueta de sus pantalones ajustados de montar. 
    
    Le amarraron las manos a la espalda con viejas y rústicas cuerdas. Ahora el joven temblaba de morbo ante lo que venía. Le ordenaron recostarse boca arriba, se hincó con una rodilla, luego entre varios hombres lo voltearon de espalda. En ningún momento lloró, ni suplicó. 
    
    El método era brutal, pero rápido y eficiente, años y años de refinamiento le daban a la costumbre turca una eficiencia terrible. Varios hombres lo sujetaban en el suelo boca arriba, se montaban encima aplastando toda posible resistencia. La estaca era una vara larga de cuatro metros de largo y tres pulgadas de grueso, aguzada en su extremo, y embadurnada en manteca de cerdo. El verdugo la introdujo por el trasero de la víctima y amarró los pies del muchacho a cuerdas de cuero sujetas a caballos. Luego a una señal los potros eran encabritados para avanzar, mientras la estaca penetraba en el recto del joven Adonis. 
    
    A diferencia de lo que supondría alguien, la víctima no emitía ningún grito, ni ruido, solo una convulsión general y un rictus ...
    ... profundo de su rostro, de tal forma que los hombres que aplastaban su cuerpo al suelo apenas podían mantenerlo quieto. Tampoco se producía, al menos en un comienzo, un gran sangrado. Una vez completada la primera parte se levantaba el cuerpo, entre varios hombres, y se colocaba la estaca en un hoyo previamente labrado en el suelo arcilloso, de tal forma que la víctima caía con u golpe pesado sobre si misma... el muchacho estaba desmayado, su piernas temblaban. Colocaron otras estacas que clavaron en el suelo, a la base del palo, para así mantenerlo firme. La pobre víctima quedó así suspendida a más de tres metros del suelo, suficientemente alto para evitar que las alimañas le devoraran vivo, no por misericordia, sino para asegurarse que el suplicio durara tanto tiempo como fuera posible, y tan suficientemente alta como para ser un espectáculo visible de lejos, y tan suficientemente alta como para impedir que alguien tratara de descenderlo.
    
    El verdugo agarró entonces las cuerdas de cuero y empujó hacia abajo con todas sus fuerzas, para asegurarse de que la vara penetrase profundamente en el muchacho, quien, estando aun desmayado, solo respondió con un lamento casi inaudible, luego el verdugo quitó las cuerdas dejando sus piernas libres. Hecho esto dejaron el cuerpo en su sitio y se marcharon.
    
    Ioan recobró la conciencia al atardecer, y tenía a la vista el monte Apuseni. Temblaba de dolor, y sus piernas y brazos estaban entumecidos, era un dolor tan extremo que le mantenía ...