1. Sadomasoquismo gay 3, las Brujas, o "hervido vivo".


    Fecha: 25/10/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... la caverna, hasta que vio la luz lejana de una lumbre, y escuchó voces. "¡Acércate, no tengas miedo no mordemos!" Decían las ancianas con su voz envejecida. Sus túnicas harapientas, sus rostros enjutos, llenos de surcos, y sus largas cabelleras grises, se veían trémulas a la luz de la fogata. Pero la respuesta del bello joven las sorprendió:
    
    Soy Kanethos, hijo de Abante, príncipe de Ática, y he sido enviado por el rey Minos. Esto dice el gran soberano, curen mi dolencia y daré a ustedes obsequios abundantes, lo que ustedes deseen les será dado. Y procedió a explicar la enfermedad vergonzosa del rey. "Lo que queramos, dice el rey, escuchan, lo que más deseemos - Si hermana, lo que queramos, ofrendas, dones". Y Kanethos añadió algo aún más asombroso. "No necesitan usar sus engaños, yo soy la ofrenda del rey, una muestra de su generosidad. Concedan este favor a Minos y cada año les será enviado un jovencito como este para su placer y satisfacción". Las ancianas se pusieron de pie ansiosas, se pasaban el ojo una a la otra. "¡Miren que bello, que hombre magnífico! Un guerrero valiente y poderoso - Entonces, si tan valiente y arrojado eres entrégate ahora al suplicio", y le mostraron sobre un promontorio una gran olla de hierro que hervía sobre un fuego incandescente, tan grande como un metro de alto y dos de ancho, con una puerta corrediza encima, a cada costado dos pilares de rocas naturales que la sostenían. El agua encima estaba en feroz ebullición, mezcla de caldo y ...
    ... sustancias repugnantes, hiervas y carne de animales marinos, mariscos y peces. "No podemos comer con facilidad, y la carne debe hervir horas para que podamos disponer de ella, así que, si tan valiente eres, desnúdate y arrójate a la olla!!!!"
    
    Kanethos apretó los dientes, con el ceño fruncido, y sin embargo esbozó una sonrisa de satisfacción, había llegado a la consumación de su propósito. Las brujas lo rodearon y le ayudaron a quitarse su vestimenta de guerrero, solo para poder tocarlo y sentir al tacto su voluptuoso cuerpo. cada fibra muscular flexionada para su satisfacción, y ellas se intercambiaban el ojo único para poder disfrutar ese momento. Pero su mayor deleite sería infligirle dolor extremo. Ya desnudo, solo vistiendo sus sandalias de correas altas, brazaletes, collar, y un diminuto taparrabos, Kanethos se dirigió a paso decidido a la olla hirviendo, subió con agilidad a una de las salientes rocosas y desde arriba contempló el agua en ebullición, bañado por los vapores. Respiró hondo, sabía que no sería una muerte rápida, pero era un guerrero orgulloso, dispuesto al dolor. Y acto seguido saltó... un gran splash, y salpicó violentamente sobre las aguas, pero la baja profundidad no estaba contemplada en su mente, y estaba solo de pie, con el agua hasta la cintura, por sobre el ombligo, a la altura de sus cincelados abdominales. El dolor era tan desesperante, quemándose vivo con el agua hervida, que había salpicado todo su cuerpo. Estaba paralizado por el dolor, y luchó ...