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Sadomasoquismo gay 3, las Brujas, o "hervido vivo".
Fecha: 25/10/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... por recobrar sus pensamientos, mientras su pecho se hinchaba de respiraciones profundas, y su columna y cuello arqueados hacia atrás mostraba el rictus de su extremo suplicio, miraba hacia arriba con los dientes apretados, tratando de contener el dolor. Levantó sus brazos y sostuvo su cabeza a dos manos, pero no pudo luchar contra el dolor, su piel hervía, hinchada, roja y desgarrada. Su rostro entonces se deformó de dolor y pánico, lloraba con los ojos desorbitados y la boca abierta, sin ser capaz de siquiera emitir un grito. Esto duró segundos, mientras las viejas se extasiaban de placer ante la vista bizarra y morbosa de tal espectáculo. Entonces Kanethos logró dominarse, su rostro se volvió en una expresión de ira, su ceño fruncido mostrando sus dientes apretados entre sus hermosos labios. Se abrazó a si mismo, y en esa posición, luego de una breve sonrisa de autosatisfacción, se sumergió en las aguas hervidas de cuerpo entero... En ese momento una de las viejas movió un mecanismo y la enorme puerta corrediza se deslizó de un golpe sobre la olla. Parecía haber terminado todo, pero el peso extra sobre el agua hacía que esta ser rebalsara salpicando sobre el fuego que se sobresaltaba en chispas. Y se escuchaban fuertes golpes sobre el metal, era Kanethos, en una última reacción espontánea, casi como si tan pronto hubiera sido cerrada la puerta se hubiera arrepentido, o tal vez eran las convulsiones mientras se ahogaba. Esto duró un minuto ...
... entero. Fue muy satisfactorio para las Grayas, y desde entonces decidieron que ese sería su placer, comer carne de hombres, verlos sufrir, y urdieron desde ese día formas ingeniosas para atraerlos. Pero, eso si, se dijeron las unas a las otras: "La próxima vez no debe ser tan rápido, debemos esmerarnos". Jóvenes hermosos como los atletas de la antigua Grecia, de los cuales ellas solo habían oído hablar, ahora estaban disponibles para su placer... pues aún en su ancianidad una hembra tiene sus deseos. Pero ellas eran monstruos antiguos y estaban en guerra contra las criaturas predilectas de los dioses. Y en efecto, por intermedio de una mujer sabia el gran rey Minos fue sanado, pero, ante toda eventualidad, para asegurar que el milagro no fuera revertido, y creyendo que las Grayas habían tenido participación, cumplió su palabra. Y una vez al año un joven se ofrendaba voluntariamente a las Grayas, quienes refinaron su arte, con desmembramientos, arrancando la lengua, castrando, extirpando el corazón, desollando vivos, degollando, quemando en hogueras, empalando lentamente para asarles al fuego. Todo exquisito suplicio fue practicado, hasta que esa era se acabó y Creta fue tragada por el mar... desde entonces solo añoran el sabor y el tacto de la joven carne humana, fibrosa musculatura, y su piel tersa y suave. Desde entonces solo llegó a ellas uno que otro viajero despistado, pero ninguno tan bello como aquellos adonis griegos que otrora se les entregaban sin luchar.