1. Pervirtiendo a Pris


    Fecha: 04/11/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Jose1717, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Esa tarde estábamos en la sala echando pasión, con la piel sudada y bien calientes, cuando a Pris le dio por mover las fichas. Se puso a ver el celular mientras yo la tenía abrazada.
    
    —Oye, amor —me soltó con esa picardía en los ojos que me vuelve loco—, ¿y si invitamos a alguien para que me coja mientras tú me ves?
    
    Yo ya sabía de qué pie cojeaba, porque cada que le recordaba los tríos que armábamos con un cuate, se le ponía la piel chinita y se remojaba durísimo.
    
    —¿A quién traemos? —le pregunté, sabiendo lo que venía.
    
    —A Félix, el del gimnasio. Ya lleva un buen rato tirándome la onda y sé perfectamente que si le marco, se viene corriendo.
    
    Y dicho y hecho. Mientras yo se la seguía metiendo por detrás, con el bulto bien duro y embistiéndola rico, Priscila empezó a mandarle WhatsApps a Félix. Se puso bien coqueta, mandándole mensajes calientes y directos.
    
    —¿Te vienes a la casa ahorita a cogerme? —le escribió con el dedito, mientras yo le daba más rápido—. Eso sí, la única condición es que mi güey nos va a ver.
    
    Félix le contestó de inmediato que puesto y listo, que ya se moría de ganas por darle a Pris. En lo que el güey llegaba —habrán pasado unos treinta minutos—, Pris se metió a la recámara y salió hecha una verdadera bomba. Se puso un baby doll blanco transparentón que dejaba ver sus chichis grandes y operadas, y ese cuerpazo de metro ochenta, bien morena y con un pinche culazo de infarto. Se veía buenísima.
    
    Cuando sonó el timbre, yo me fui a asomar ...
    ... arriba a la escalera para dejar que se lucieran. Pris abrió la puerta.
    
    —Hola, guapo —le dijo con voz bien suave y arrastrada.
    
    Félix la vio y se le antojó hasta el alma. Se empezaron a dar unos besos bien duraderos ahí en la entrada. De ahí se pasaron a la sala, y en cuanto se sentaron en el sillón, Pris se hincó frente a él. Le bajó el cierre al pantalón, sacó el miembro de Félix —que lo tenía de tamaño mediano pero bien durito, muy marcado por el gimnasio— y se lo metió todito a la boca. Empezó a chupárselo con unas ganas cabronas, tragándose toda la saliva, haciendo ruidos y metiéndoselo hasta el fondo.
    
    En ese momento bajé yo los escalones despacito. Los vi ahí en plena acción: mi mujer, con las chichis al aire por el baby doll, arrodillada tragándose la verga de otro cabrón.
    
    —¿Qué onda, Félix? —le dije con toda la calma del mundo, y me senté cerquita de ellos.
    
    Félix me volteó a ver con una sonrisa de oreja a oreja, mientras Pris seguía succionando con más furia. Y no contenta con eso, con una mano se empezó a meter los dedos en la panocha, tallándose el clítoris bien sabroso mientras le mamaba la verga a Félix.
    
    —Mira nada más cómo me tiene de caliente este cabrón —me dijo Pris con la boca llena, sacando la verga un segundo para mirarme con los ojos inyectados de lujuria—. ¿Te gusta ver a tu vieja tragándose verga ajena, mi amor?
    
    —Me encantas, pinche perra, no pares —le contesté, sintiendo cómo se me ponía al triple de dura.
    
    Pris se paró del suelo, se ...
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