1. Mi primita aprendiendo a ser puta


    Fecha: 07/11/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... ella le sugerí que lo dejara acariciarla a fondo…  ¿A fondo? Lo pensó y me dijo que lo decidiría al salir. 
    En resumen, fueron dos veces al cine, ya no hubo dudas, se manoseaban los dos muy contentos, calientísima, abría las piernas.  cuando después de bailar él le murmuró ir a otro lugar, más íntimo, ella aceptó y contenta le dio las nalgas. 
    Cuando me lo comentó riéndose, unos días después, nos sorprendió lo tranquila y satisfecha que estaba.
    ¡Ya!
    ¿Ya que?
    Ya estuve con Ruti…
    (Haciéndome pendejo, pues ya lo sabía) ¿Fueron otra vez al cine?
    ¡Nooo! Me llevó a un motel…
    ¿A platicar? 
    ¡No, pendejo! A cogerme… me empinó en una cama y dimos una buena follada, los dos calientísimos... Me gustó. Pero… no lo mamé ni lo dejé verme encuerada, jajaja
    ¡Traviesa! La próxima lo dejas
    Bueno. ¿Con eso, ya soy… una golfa?
    Si amorcito, eso, mas haberme dado tus tres agujeros un chingo de veces, más haberte encuerado en cualquier parte, si, ya eres puta…
    Jajaja ¡Que vergüenza!  Jajaja
    Sentí que estaba madura para lo siguiente, tener varias vergas metidas por todos lados.
    El primer menage
    Si, ya estábamos listos para el siguiente paso: ella con los dos al mismo tiempo… Unos días después, se lo propuse al amigo, que aceptó de inmediato y después a ella, como casualmente. Y no objetó, solo aceptó con la cabeza…  
    Para eso, salimos ya primero a tomar unos tragos, en un lugar bueno para cachondear y meter mano, aquel lugar donde ya habíamos cogido, y cuando ya estábamos muy ...
    ... calientes, sin dudar ni hablar nos fuimos a un motel. 
    Los tres sabíamos que pasaría. 
    Me voy a quedar un poco en el coche, le dije al amigo, comienza, no dejes que se enfríe.  No la dejó. 
    Cuando entré silenciosamente unos minutos después, estaba abrazándola, con la falda subida y las manos moviéndole las nalgas, medio metiendo por los calzones, medio recorriendo las piernas y besándose como desesperados. Me senté a observarlos. Mi amigo le bajó las pantis, subiéndole la falda enseñándome las nalgas que yo conocía tan bien. Cuando le abrió la blusa, me acerqué para ayudar a quitarle el sostén e hicimos un sándwich, con ella de relleno. Él le acariciaba las nalgas y yo los pechos y la panocha. Ya acostados, y por acuerdo anterior, el amigo se puso a chupar las chiches. Yo me bajé a mamarle el mamey.
    Algo más tarde cuando ya eran claros los quejidos y contorciones, y se había venido una vez, nos cambiamos, él se bajó a mamarle la pucha y yo me fui a la boca, con un pequeño cambio: en vez de besarla, le puse el nabo para mamar. Ella no dudó, se lo comió todo chupando de aquella manera que sabía muy bien, se lo metía hasta adentro, y no paraba de mover el culo. 
    Esta fue su primera doble penetración, una de lengua y verga. Y la segunda, la de de verga y verga vino en seguida:
    Cuando ella se vino de nuevo, nos cambiamos de lugar, le metí el chile por el coño, muy mojado y cachondo. El amigo por arriba, le puso la verga para mamar. No hubo ninguna resistencia, la muchachita aceptó ...