1. Mi primita aprendiendo a ser puta


    Fecha: 07/11/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... los cambios sin perder impulso, chupaba como becerro mamón y sin dejar de mover el cabús.
    Estaba claro que ya había aceptado sin dudas tener dos machos chingándola al mismo tiempo. Cuando, paramos, nos quedamos quietos unos minutos, acariciándonos quietamente para poco después tomar un baño sabroso metiendo mano por todos lados.
    Ella pensaba que ya habríamos terminado. Pero por eso nos habíamos reservado y solo le habíamos echado un palo cada uno. Queríamos joderla más. 
    A pesar de sus suaves protestas, comenzamos a meterle de nuevo los dedos por la pucha, y a chuparle los pezones. Al quedarse más tranquila (Y más caliente) le colocamos los palos a cada lado de la boquita, dejando que los moviera con las manos y volteándose para chupar uno y otro. ¡Otra experiencia nueva! 
    Después se acostó, yo creo que pensaba que, abriendo las piernas, nos la cogeríamos y se terminaría la fiesta, pero lo que pasó fue diferente:   
    Con Ruti acostado de espaldas, la volteé para que se le montara encajando el tamal en la verga, Con é empujándola de las nalgas, estando así, de acariciarle las tetas, me pasé a besarle las nalgas, quería ver como estaba moviendo el culo con la verga bien metida. Solo que, viéndola, se me antojó cogérmela por el chiquito… y le dejé ir el palo suavemente… despacito. 
    No sé cuándo se dio cuenta, pero no reclamó, además no podía moverse mucho, estaba ensartada como mariposa entre por los dos, por el culo y por la buchaca. Solo pujaba… y comenzó a moverse toda, ...
    ... acompañando el ritmo.
    Ahí sí nos venimos los dos, más bien los tres… después de los estertores, nos quedamos quietos nuevamente, esperando bajar el calor, cuando sentí que mi verga se ablandaba, me dejé caer a un lado y ella también. Estuvimos así un poco, después sin hablar mucho, nos bañamos de nuevo y salimos.
    Casi no hablamos al ir a dejarla, vi que estaba extraña y decidí no forzar.  Al despedirnos se portó normal, como si no hubiera pasado nada.  
    Unos días después me contó que pensaba. Estaba tranquila y contenta. Me dijo que le había parecido una experiencia muy diferente, muy especial, que no había imaginado:
    Al principio no sabía qué hacer, ni que iría a pasar, conforme me fui calentando, los dejé hacer, parecía que ustedes ya sabían. 
    Además, me di cuenta de que era su… juguete, su p… (¿Su perrita?) eso. Y me estaba gustando lo que sentía. Al principio no me gustó mamar a tu amigo, solo te había mamado a ti. Nunca pensé que se lo haría a otro.  Al sentir los dos palos en la boca, me sentí en el máximo del placer. Me vine varias veces, lo que nunca me había pasado. Fue muy bueno, me sorprendió y me gustó todo … sobre todo el remate, cuando sentí algo, metiéndome por el chiquito, primero pensé en reclamar, pero me comenzó a gustar, y además, ya me habían cogido los dos... ya qué más daba… Como te dije… en ese momento supe que ya era tu puta… bueno… su… de los dos. 
    Fue bueno… 
    ¿Cómo será con tres? ¡No, no, no!! ¡Es de chiste, es de chiste…! Jajajaja
    Meditando ...