1. La supervisora de limpieza y yo - Parte 1


    Fecha: 18/04/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Shamurai, Fuente: CuentoRelatos

    ... y me dijo ¿ya te dio calor verdad?
    
    Paco: Pues, sí con esa platica de ahorita, ufff como no estar así.
    
    Gabriela: Si se ve que esta ya bien despierto.
    
    Paco: Si ya lo está. Este es la causante de que yo este así.
    
    Gabriela: Jajaja… si ya veo, así que le daré su palmadita para que quede bien despierto.
    
    Me dio una palmadita sobre mi bulto, y sonriendo dijo, aso que duro esta ya, pero enseguida salieron de nuevo los ingeniero a otro receso, y nos paramos de nuevo a atender. Fantaseaba por verla desnuda, por tocarle las tetas y más. Después de limpiar y ordenar de nuevo, los ingenieros volvieron a la junta y nosotros regresamos a sentarnos, y ella muy pícaramente me dijo, seguro que ya se durmió. Le dije si ya, es que tuvimos que atender, y pues ni modo de andar así.
    
    Entonces pensé, bueno se volvió a perder el hilo de la cachondez, pero cuál fue mi sorpresa cuando Gabriela dijo, sabes me gusto darle la palmadita, me dieron ganas de volver hacerlo, le dije pues nomas que se pare otra vez y le daré permiso de nuevo, me dice yo hare que se despierte. Y le pregunte ¿Cómo hará eso? Me dijo vente vamos al baño, y nos metimos al baño de mujeres, ya que no se encontraba ninguna mujer, más que Gabriela. Dijo, voy a cerrar la puerta no vaya hacer la de malas y le puso el seguro, ahora si vamos a despertar al nene, comenzó a darme besos, mientras me acariciaba los brazos los hombros, la espalda. Y yo empecé hacer lo mismo , mis manos se fueron directo a sus enormes tetas y ...
    ... por encima de la blusa los acariciaba los apretaba, los estrujaba, eran grandes y se sentían duritas, por fin está tocando esas ricas tetas, podía escucharla jadear un poco, así que la bese en la boca muy rico, nuestras lenguas se lamian, después bese su cuello, y ella bajo con su mano sobre mi bulto y lo frotaba una y otra vez y yo muy caliente, le desabotone, la blusa y le levante el sostén, y ufff vaya eran unas tetas ¡¡¡enormes!!!
    
    Apenas cabían en mi mano, eran grandes morenas, con los pezones abultados muy duros y oscuros, los empecé a lamer pasándole la lengua una y otra vez por encima, los chupaba, los mordisqueaba, los succionaba, mientras ella jadeaban muy cercas de mi oído, y susurraba, así cómelos papi, ¡Cómelos Papi! Son todos tuyos, chúpalos ¡Estoy bien mojadita ya! Y dijo deja chuparte tu fierro caliente, yo de pie, ella se agacho y me empezó a desabrochar el pantalón y me bajo el calzón, brinco mi verga quedando frente a su cara y con una expresión de lujuria y cachondamente, me dijo, ¡Oh, sí! ¡Qué rica verga tienes papi! Esta tan dura y ya empieza a mojarse, toda mía, esta tal como la imagine, venuda, dura y caliente, sentí sus manos muy suaves recorrer toda mi verga, acariciaba con la otra mano mis bolas, apretándolas, frotándolas, mientras su mano se deslizaba por mi fierro caliente, le paso la lengua por la cabecita una y otra vez, lamiéndola, metiendo la puntita de la lengua en mi ojito, y yo le decía o si Gaby sigue, no te detengas, ¡uff que rico!!! Qué ...
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