1. Compañera de oficina, solo es sexo


    Fecha: 30/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    Debíamos completar un informe para una licitación, quedarse después de hora en la oficina era todo un pequeño caos, por suerte, todo resultó más fácil de lo pensado, terminamos superando un poco el horario habitual. Los empleados se fueron retirando, solo quedamos Susana, Vivi, Dany y yo para ultimar detalles.
    
    Susana y Dany se retiraron, juntos, nos dirigieron una mirada cómplice. Terminarlo bien y antes del tiempo estimado, nos puso de buen humor. Tenía tiempo extra para mí solo, como hasta las cuatro o cinco de la madrugada, según lo estimado.
    
    Mientras fue por café, sentí que era el momento ideal, la ocasión hace al ladrón, yo quería robarme ese tesoro que formaba parte de mis fantasías pero no había encontrado en ella ningún gesto para intentarlo, decía ser esa mujer fiel y honrar el sacramento del matrimonio.
    
    Compartimos el café y de pronto se descorrió el telón, cambió la escena de la honestidad y convicción de fidelidad, el silencio y las miradas dieron un giro impensado. La buena onda era evidente, hacía tiempo que le había echado el ojo, pero no se me daba, pensé que era tiempo de quemar las naves, el ahora o nunca, algún gesto me hacía intuir que ella estaba la misma sintonía.
    
    Le propuse una travesura, aprovecharnos de este tiempo libre.
    
    -La empresa te invita a cenar, y después… te llevo a tu casa.
    
    La pausa, exprofeso, en “después” fue el anzuelo que mordió sin escuchar lo que seguía.
    
    -Y después… vemos el después. Acepto, vamos a cenar!
    
    El ...
    ... primer game me dio ventaja, elegí un rinconcito alejado de todos. Buen vino, café y la invitación a un whisky on the rocks, aceptado fue el segundo game y premio. Subimos al auto, sin preguntar me metí en el primer telo que encontramos, ingresamos a la habitación tomaditos de la mano, como noviecitos. La tenía regalada.
    
    -Acá sirven un whisky Premium…
    
    Mientras se desvestía preparé el hidromasaje, nos metimos en él. Aproveché para mirarla, llenarme los ojos con ese cuerpo que me desveló más de una noche. Sin ser muy bonita, era atractiva, buena figura, lindas piernas, tetas y caderas armoniosas, una boca como me gusta, los treinta y cinco los tenía bien puestos.
    
    El whisky y el relax de las burbujas acariciando la piel crearon el momento propicio para que la mujer pueda entender que este desliz, justificarse haciendo el alegato emocional como prólogo a dejarse llevar por el erotismo de la relación transgresora.
    
    -Doce años de convivencia y dos de casada cambiaron la forma de ver mi relación, tener otra visión, replantearme el sentido de la honesta esposa, afloran sentimientos irreverentes respecto del sacramento matrimonial. Entender que la lealtad prevalece sobre la fidelidad de la carne. Aceptar que entres en mí era la propuesta disruptiva inaceptable… hasta ahora, pero esta noche sentí el gusto de sentirme deseada, que debía aceptarte, esta era mi oportunidad de pasarla bien, disfrutarte y disfrutarme, que sería solo sexo
    
    La saqué de la bañera, tomándola de la ...
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