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El Baldío y El Mirador. 12ª parte. *[ Fin ]*
Fecha: 30/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
“Breves e intensos fragmentos de mi adolescencia” Que tal mis estimados seguidores un abrazo y a mis lectores en general y que me leen de igual manera un afectuoso saludo, además de que les pido y ruego me disculpen por no haber elaborado este capítulo en tiempo y forma, ya que mis múltiples ocupaciones de mi profesión en estas fechas me han absorbido totalmente y sólo ocupo mis espacios de descanso, para dormir y lo esencial de mi vida personal, pero con este episodio que narraré para ustedes y el cual lo he delineado como un pre-final de mi adolescencia, ya que próximamente haré la segunda parte del relato, el cual denominaré “El Baldío y el Mirador II”, mismo que contendrá intensos fragmentos de mi juventud de universitario en mi paso por la UNAM, y parte de mis vivencias de médico interno, en un lugar alejado de la civilización, pero mejor los invito a leer lo principal de esta saga que culmina en esta décima-segunda aportación, que con sumo gusto y agrado confeccioné para todos los que les agrade y fascina esta temática. Continuación del capítulo 11. - - - - Después de ese encuentro en el sótano con la hermosa Karina la chica de apoyo de la casa de Jaqueline, salimos a la alberca, donde mis nueve nenas se divertían amenamente; pasó Kari a despedirse de la “patrona” Jacqueline, para decirle que ya no regresaría hasta el día Lunes a temprana hora, pero que sí algo se le ofrecía, le dejaba un número telefónico, en el cual de ahí le hablaban para cosas urgentes y que estaba ...
... a dos casas de donde ella vivía, ese mismo número me lo había proporcionado minutos antes, ¡para ponernos de acuerdo para ver qué día nos veríamos!, y así continuar con lo que acababa de suceder y se marchó de esa residencia con su caminar coqueto y parando su buen, apetitoso y carnudo trasero. Ya cómodos Jaqueline, Perla, Liliana, Miriam y un servidor que escribe, platicábamos acerca de lo que estaban disfrutando conmigo esos últimos días y que se sentían de maravilla por todo lo sucedido y de lo que les había hecho a las demás nenas, sobre todo el haberlas enseñado el camino a la sexualidad a las dos ex – virgencitas, que estaban felices de haber perdido sus inocencias y haber aprendido conmigo, ¡yo la verdad hice lo necesario que ustedes me pidieron!, que las convirtiera en mujercitas, y que había sido un placer para mí, haberlas desvirgado, pero también preguntaban de ese par de ocasiones, en que Paola estuvo conmigo a solas por largas horas, que ella les había comentado que estaba enamorándose de mí, ya que la traté muy delicadamente y no cómo el chofer de su casa, que se lo hacía muy rápido y de manera algo brusca y salvaje, al escuchar atentamente las palaras de estas chicas, me elevaba el ego de hombre, era la primera vez que de manera interlocutora y de ellas me decían lo que Paolita sentía por mí. En eso nos dieron más de las tres de la tarde en esa amena plática y ya hacia hambre, en eso Jaqueline se levantó y fue a ver que se haría para comer, pero las provisiones ...