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Las Pruebas de Carlitos
Fecha: 04/06/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster
... intentar siquiera hacer algo conmigo… pero en mi sueño todo fue distinto… es más… a diferencia de lo que sentí en la realidad, en mi sueño sentía placer… mucho placer… y excitación al sentir mi trasero acariciado con esa pasión casi enfermiza. Si… era terriblemente excitante ahora. Toda mi piel extremadamente sensible… cada uno de mis poros suplicaba ser acariciado… mis senos, piernas, espalda… pero sobre todo mi trasero… mi tan deseado y envidiado culo el cual se había convertido ahora, repentinamente, en una zona de extremada sensibilidad cuasi-clitoriana.Un detalle curioso… mi sueño se daba en tercera persona… me recordaba doblada sobre la carpeta del salón y me veía… ¡me podía ver! ¿nunca han experimentado un sueño en el que sean testigo y parte? Me podía ver y podía sentir lo que me hacían… cómo me iba mojando y excitando… y también lo veía a él, tal cual como estaba ese día: con su camisa blanca de mangas largas –que a duras penas podía mantener en su sitio su pronunciado abdomen- y sus pantalones marrones sostenidos con tirantes… sudoroso en plena labor, pero ahora como no salí corriendo, se había pegado mas a mí… casi me aplastaba contra la carpeta empujándome con su paquete que podía sentir duro, muy duro. Podía sentir su peso encima aplastándome… todo el peso de su barriga en mi dorso… su calor… yo estaba aferrada al tablero de la carpeta sintiéndolo completamente… Silvana… mi Silvanaa…me decía casi susurrando mientras me besaba en la nuca, el cuello… y luego ...
... con sus labios haciendo cierta presión, atrapó el lóbulo de mi oreja izquierda tirando de él ligeramente haciendo que apoye mi mejilla derecha en el tablero… su lengua se metía, húmeda y hábil cual serpiente en mi oreja que ya estaba a su merced… se movía… la humedecía… sentía su baba como me mojaba y me estremecía mientras seguía trabajando mi trasero y esa respiración… esos resoplidos, esa acelerada, profunda respiración que sentía en la nuca y espalda conseguían en mi rajita la mas abundante humedad de mis tempranos años. Durante el sueño, justo en ese instante, recuerdo haber tenido un increíble orgasmo precisamente a la vez que él me levantaba la faldita rápidamente y me bajaba la truza blanca… dejando al descubierto mi voluptuoso trasero… mi culo prieto tan deseado por él. Con la misma rapidez se bajó el cierre del pantalón y sacó su pija dura… podía verla… roja… casi morada y brillante en la punta… no tan larga como gruesa… muy gruesa. La sentía directamente sobre mi piel, caliente… dura… las gotas de su sudor seguían cayendo sobre mí. Toscamente me pasó la mano por la cara para limpiarme su sudor… pasando sus dedos sobre mi boca se detuvo y su dedo índice quedo justo entre mis labios… abrí la boca y lo atrapé… comencé a lamerlo, jugaba con mi lengua… y empecé a chuparlo. Eso lo calentó mucho… que rico putita… mójalo bien… podía adivinar sus intenciones así que me apresuré a dejarlo bien mojado. Lo sacó de mi boca y lo dirigió a mi culito… entre mis nalgas… buscaba mi ...