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Fernando, semental (Partes 1, 2 y 3)
Fecha: 22/11/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: fatigadouy, Fuente: CuentoRelatos
... Fernando, lo debería de estar haciendo bien. Fernando se apoyó en los codos. La visión de su madre chupándole le polla era lo más erótico de su corta vida sexual. Lo hacía despacito. Dejaba un rastro brillante por donde pasaba la boca. De vez en cuando se la sacaba y la lamía toda, para luego volver a metérsela en la boca. -Ummmm mami... que bien lo haces... Usa la mano también. Lorena acompañó la mamada con la mano. La cara de placer de su hijo la excitaba. Se restregó contra la cama. Estaba otra vez muy mojada. La habitación olía a sexo. -Más... deprisa... Lorena aumentó el ritmo de la mano y de la boca. Fernando empezó a gemir más seguido. Su orgasmo se aproximaba. Lorena lo notó. Sabía que él ese iba a correr. Que su polla le llenaría la boca de semen caliente, que ella tendría que tragar. Deseaba beberlo todo, saborearlo. Fernando sabía que su corrida estaba muy próxima, y que iba a ser muy abundante. Sabía que era la primera vez que su madre lo hacía, así que la avisó. -Aggg... mami me voy a correr... Va a salir mucha leche será mejor que te quites... Pero el no deseaba que se quitara. Deseaba correrse en su boca y que ella se lo tragara todo. Lorena no se quitó. Siguió mamando. Otro cohete fue disparado, esta vez para Fernando. El silbido fue la creciente tensión de todos los músculos de su cuerpo. La explosión fue cuando chorro tras chorro de espeso y caliente semen fueron expulsados en la boca de Lorena. Ella no esperaba tanta cantidad, y aunque ...
... empezó a tragar, parte se salió de su boca y bajó por el tronco de la polla hasta el pubis. Aquella polla seguía manando en su boca. Se llenó del extraño y salado sabor. Sintió placer. Cerró los ojos, y con el tercer buche que bajó por su garganta también se corrió, restregándose contra la cama. La fuerza de los chorros fue disminuyendo hasta acabar. Tragó una vez más. Cuando todo el semen fue bebido, siguió con la polla en la boca. Luego la sacó y la miró. Su primera mamada había acabado. Y le había encantado hacerla. Vio el reguero de semen que se había escapado y también lo lamió y se lo bebió. Ahora lo saboreó con más calma. El sabor era raro, salado. No es que fuera algo rico, pero el saber que era el semen de su hijo la excitaba. Lo dejó limpito. Se acostó a su lado y lo abrazó. Se besaron con ternura. -¿Te ha gustado? ¿Lo he hecho bien? -Ha sido maravilloso, mami... Uf... que gustito me has dado. -A mí también me ha gustado... mamarte la polla. Casi me ahogas con tanta leche. Apoyó su cabeza en el pecho de Fernando mientras él acariciaba su cabello. Ella acariciaba su barriguita. -¿Cómo supiste que te deseaba si María no te lo contó? -Ella es un poco... digamos que gamberrilla. Me contó que lo hizo contigo el otro día -Sí. Fue mi primera vez. -Y que ayer la llamaste. Cuando tú ibas para su casa me llamó. Cuando llegaste no colgó el teléfono. Lo escondió para que yo los oyera. Lo oí todo. -Vaya! Oíste como lo hacíamos? -Sí. -¿Y qué ...