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Fernando, semental (Partes 1, 2 y 3)
Fecha: 22/11/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: fatigadouy, Fuente: CuentoRelatos
... caderas, restregando su coñito contra la cara de él. -Fernando... ummm, que bien me lo comes... Cómo siento tu lengua en mi coñito… -Me encanta comértelo... María se incorporó un poco, mirando a Fernando. Se puso de manera de que podía verlo bien entre sus piernas. Sus miradas se encontraron. Quería que Fernando viera su cara cuando se corriera. -Agggg, me vas a hacer correr con tu boca... que lengua tienes… ummm Fernando redobló sus esfuerzos. Su lengua subía y bajaba a lo largo de la rajita. Chupaba el clítoris. Lo atrapaba entre sus labios. El orgasmo de María llegó despacito. La tensión de su cuerpo fue subiendo, subiendo, subiendo hasta que no pudo más y estalló. Ella sí pudo gritar -Agggg Fernando... Me corrooo. Una vez más, Fernando se tragó los abundantes jugos que María expulsó con su arrebatador orgasmo. Los que no pudo beberse son los que Lorena soltó también, oyéndolos. -Oh… mi niño... que me has hecho... Si parece que lleves toda la vida haciéndolo. Fernando sin decir una palabra, se subió sobre María y la penetró hasta el fondo. -AGGG... Me... la... has... metido Ella seguía narrando lo que pasaba para su secrete escuchante. Lorena se había tumbado en el sofá. Estaba como María, sólo que eran sus dedos y no la polla de Fernando la que le daba placer. -Me llenas toda, cariño... Ummmm como te siento dentro de mí… ¿Te gusta follarme? -Me encanta follarte... Tienes el coñito tan caliente y mojado... Te la meto hasta el ...
... fondo. -Ummm, lo sé. La siento hacer tope en el fondo... Lorena escuchaba como los dos amantes se besaban. Hasta ella llegaban los sonidos del acto que se desarrollaba al otro lado de la línea. Con los ojos cerrados, se imaginaba que era ella. Oyó un aumento de gemidos. Oyó ruidos como de chapoteos. Y oyó dos gritos. Fernando y María se estaban corriendo. -Me estás llenando... Agggg que placer Luego, silencio. Sólo jadeos... Al poco tiempo, besos -Fernando, eres maravilloso. Me llenas de placer... -Tú si que eres maravillosa. Me excitas tanto... Más besos Fernando se salió de María y quedaron los dos abrazados en el sofá. Lorena seguía escuchando. -¿Sabes? Siempre había querido estar con un jovencito, y gracias a ti he podido cumplir mi deseo, mi fantasía. -Pues para mí ha sido un placer. -¿Tienes tú alguna fantasía? ¿Algo secreto que nadie sepa? Fernando quedó en silencio. Sí que había algo. Pero le daba vergüenza reconocerlo. -Venga, dímelo. Será nuestro secreto -Bueno… sí que hay algo… pero... No... nada. -¿No confías en mi? -Sí -Pues dímelo. Más silencio. Lorena también estaba expectante por saber que era ese deseo de Fernando. -¿Me prometes que jamás se lo dirás a nadie? -Te lo prometo En ese momento María se arrepintió que Lorena estuviese escuchando. No sabía lo que le iba a contar Fernando, pero parecía algo íntimo y lo estaba engañando. Pero era demasiado tarde. -Me... me gusta mi madre. María no se lo ...