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Mi maestra, mi premio del semestre
Fecha: 13/12/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: Gerardo02, Fuente: CuentoRelatos
... par de minutos fui besando desde su pecho, pasando por su ombligo y acto seguido le fui quitando el pantalón, lentamente mientras ella me miraba de una manera traviesa. Después seguí con sus bragas, éstas se las quité lentamente con la boca y después pude contemplar el cuerpo completamente desnudo de mi maestra. Una figura delgada, sus pechos descubiertos, una cintura delgada y una línea de bello sobre su hermosa vagina hicieron que me volviera loco en un instante. Mi deseo de poseerla aumentó y enseguida ella se levanta para quitarme el resto de la ropa. Al quitarme mi bóxer ella queda sorprendida al ver mi pene de 18 cm. -Nada mal, ahora este amiguito será mío – dijo antes de meterse mi pene en la boca chupándolo con tranquilidad al principio, después fue aumentando la intensidad, mordiéndolo delicadamente y dándome miradas llenas de completa lujuria. Después de aproximadamente cinco minutos Sara se detiene y se levanta de su posición hincada para besarme y acercarme a ella, donde se recuesta y exige: -Penetrame, hazme tuya y dame placer como nunca nadie lo ha hecho, de esto depende tu calificación, Ruben- dijo. Sin pensarlo dos veces tomo mi miembro y lo coloco en la entrada de la vagina de Sara, golpeándolo un par de veces. Entonces lo introduzco lentamente a lo que ella responde con un suspiro y coloca sus manos en mi espalda, encajando sus uñas en ella. En ese momento el calor de su húmedo interior es tan excitante que me hace desear estar siempre dentro ...
... de ella. Comienzo con un lento movimiento para disfrutar con mi miembro cada milímetro de su interior, rozando su pelvis con la mía. Ella se encuentra con los ojos cerrados y a cada penetración la maestra Sara encaja sus uñas más fuertes, después ella comienza a besarme nuevamente. Saco mi miembro de su interior, ella abre de nuevo los ojos me siento en la orilla de la cama y le indico que se siente arriba de mí. Ella como la perra obediente que es lo hace, poniendo una mano detrás de mí cabeza y otra en mi espalda; comienza a subir y bajar sobre mi miembro, haciendo muy bien el trabajo mientras yo solo disfruto, dejándola a cargo por el momento. Sus gemidos a estas alturas ya son fuertes, excitándome aún más, no puedo quedarme así. La tomo con mis manos de sus nalgas para empujarla en cada arremetida contra mi miembro cada vez más duro, sus pechos pegados a mí son víctima de mi boca y sin dejar de penetrarla los lamo con pasión. Ella decide detenerse para ponerse en cuatro y me pide que la penetre. Obedecí y lentamente la penetré. -Más fuerte hijo de puta, más fuerte, más fuerte – exigió mi maestra Sara. Arremetí de acuerdo a las demandas de mi criatura ya frenética y caliente tomándola de la cintura. Después de una serie de arremetidas la tomé de su cabello jalando a su vez su cabeza hacia atrás. Esto pareció gustarle, ya que una sonrisa perversa se formó en su rostro. Como dije anteriormente su trasero no está nada mal, la vista que yo tenía en esos momentos ...