1. NO SABIA LA ENFERMEDAD DE MI MUJER, Y SI LA MIA.


    Fecha: 25/12/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... pegado con la fusta y la segunda fue cuando les había pegado seis veces. A los pocos segundos de meter las fotos la gente deseaba más, las habían visto con ropa de BDSM, con ropa interior y habían visto a María desnuda de cintura para arriba pero estas fotos hacían que la página web ardiera. Así que baje con el portátil para enseñarles la página web a las tres, y cuál fue mi sorpresas que vi a las tres echadas una en otra tocándose y jugando entre ellas. Vi como Rosa le pedía a María que se sentara más delante de la cama, (casi en el borde), y Rosa se sentó atrás de María separando bien sus piernas. Evidentemente que no había lugar para las dos, así que Rosa quedó con su sexo pegado a las nalgas de María, incluso le dijo que se sentara más atrás que iba a caerse. Lógicamente María termino prácticamente sentándose en su pubis. Yo vi que sus nalgas encajaban perfectamente en la entrepierna de Rosa. Pasando sus brazos por el cuerpo de María, se puso a tocar el cuerpo de María, y Rosa le dijo a María que estuviera atenta y que lo hiciera luego igual que ella. Yo me apresure y estuve haciendo fotos mientras Milagros se masturbaba. María miraba a Rosa atentamente porque quería seguir el ritmo que ella llevaba. Prácticamente Rosa tenía abrazada a María. En cuanto terminó de tocar a María, rozó sus pechos con sus antebrazos, y sin darse cuenta, estaba Rosa mirando los senos y los pezones de María y se les habían puesto duros a las dos. Rosa dijo: Rosa - "María, cómo han crecido, mira ...
    ... qué senos que tienes, ¿qué te ocurre que tienes los pezones tan duros? María se quedó muda, estaba concentrada en lo que había hecho Rosa y además no sabía qué decirle. La verdad es que no sabía María por qué se le habían puesto los pezones así. María dijo supongo que fue porque me los rozaste. Es una de las partes de mi cuerpo más débil. Yo a lo único que atino María fue a tapárselos con ambas manos, con un poco de vergüenza Yo seguía haciendo fotografías y vi como María seguía sentada en su pubis, prácticamente su sexo estaba casi incrustado en su hueso pélvico. Me llamó la atención cómo había empezado a respirar agitadamente Rosa, estaba respirando fuerte en la nuca de María y yo haciendo fotografías sentía el viento de su aliento que le producía una cosa extraña en el cuello de María. E inmediatamente puso sus manos Rosa entre los pezones de María que estaban verdaderamente duros. Le preguntó Rosa, si le dolían y María le dijo que sí. Era verdad, parecía que algo iba a salir por ellos. Rosa dijo no te asustes. Apoyó sus manos en los senos de María, y empezó a acariciar los pezones. María respiraba cada vez en forma más agitada. El aliento de Rosa en el cuello de María le hizo erizar, su piel era la piel de una gallina. María no sabía entonces qué le ocurría, (hoy si lo sabe), pero se sentía estremecer cuando Rosa corrió su pelo largo hacia un costado y empezó a pasar la punta de su lengua sobre la nuca y el cuello de María. María se sentía fresca, y traspirada y empezó a ...
«12...567...20»