1. Matilda, guerrero del espacio (capitulo 12)


    Fecha: 30/12/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos

    ... impactos.
    
    Fuera de servicio, Ramírez estaba solo en su camarote ajeno a lo que ocurría. Había activado un programa holográfico para adultos que siempre llevaba consigo desde que lo compró en una colonia, poco recomendable, cuando todavía era un simple sargento. Cuando eligió este tipo de vida decidió no formar una familia: no estaba dispuesto a ver a su posible esposa, o a sus posibles hijos, una vez al año en el mejor de los casos, si no los dejaba huérfanos. Por eso, hasta que conoció a la Princesa Súm, y se convirtió en su amante compartido, en su tiempo libre siempre andaba de putas. Ahora, con su adorada Princesa convaleciente, se había decidido a desempolvar el dispositivo holográfico. Era muy real, y en su programa podía elegir mujeres de varias especies, incluso hombres, y aunque no podía follarse a la imagen, esta si podía masturbarle. En ese preciso momento, la imagen tenía en la mano los veinte centímetros de polla del soldado, cuándo sonó el comunicador.
    
    —«Capitán Ramírez, acuda urgentemente a la sala de estrategia».
    
    —¡Me cago en la leche puta! ¡Joder, mierda!— murmuro Ramírez antes de contestar por el comunicador—. Voy para allá. Ramírez fuera.
    
    Se puso el uniforme rápidamente y salio corriendo en dirección a la sala de estrategia. Cuando entró, se encontró a la Princesa y a Matilda esperándole.
    
    —Veo que estabas jugando con tu amiga holográfica, —le dijo la Princesa con humor, mirando el abultamiento de su bragueta.
    
    —¡Eh, vale! ¿Me ha llamado mi ...
    ... señora? —exclamó Ramírez rojo como un tomate ignorando el comentario.
    
    —Necesito su ayuda capitán, —dijo Matilda ignorando también la broma de la Princesa y el evidente abultamiento en el pantalón de Ramírez—. Tengo una controversia, con esta cabezona azul que tengo aquí. Hemos encontrado un crucero imperial a la deriva y quiero abordarlo. Habrá que utilizar las corazas de ambiente.
    
    —Y mi Princesa quiere ir, ¿Me equivoco?
    
    —No, no se equivoca capitán, —respondió con resignación.
    
    —Me opongo totalmente, —contestó Ramírez con decisión mientras Súm fruncía el ceño y le miraba con cara de mala hostia—. Es cierto que las ayudas servo mecánicas de la coraza la ayudarían a moverse, pero sus lesiones son demasiado reciente y todavía no está restablecida, —y dirigiéndose a la Princesa, añadió—. Sabes que siempre te seguiré a dónde vayas, pero todavía no estás bien y lo sabes.
    
    —Vas a estar usando a tu amiga holográfica hasta que a mí me dé la gana, —le murmuró malhumorada.
    
    —Pues que así sea, —la contestó Ramírez con tranquilidad.
    
    —Prepárelo todo Ramírez, —le ordenó sin perder ojo a la enfurruñada Princesa—. Moxi le facilitara toda la información de que disponemos.
    
    —A la orden mi señora, —y dando media vuelta salio de la sala mientras la Princesa se levantaba de la butaca apoyándose en las muletas.
    
    —Alto ahí. ¿Dónde te crees que vas? —la dijo sonriendo—. ¿He entendido que tú y Ramírez estáis enrollados?
    
    —Bueno… nos conocemos hace muchos años… es un buen amigo, ...
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