-
Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 8)
Fecha: 16/01/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos
... encontrábamos Majo, Esperanza, su novio y yo. Esa vez cenamos y luego jugamos al póquer. No apostábamos nada importante; dinero, pero la verdad muy poco porque ninguno de los cuatro andaba bien económicamente, además que era también por pasar el tiempo. Bebíamos ron y charlábamos mientras Majo acumulaba dinero, los demás la veíamos sonreír por su gran racha. Supongo que la emoción de ganarnos con tanta frecuencia hizo que bebería más rápido; Majo resultó ebria a la media noche. Bastante temprano porque la verdad teníamos la idea de pasar un rato largo jugando y bebiendo. De hecho, todos ya estábamos algo alterados por el alcohol, pero Majo era quien estaba peor. Johnny también se veía bastante mareado. Sabía que debía aprovechar la situación, pero para esto debía asegurarme de que el imbécil de Johnny estuviera más ebrio. Majo recostó su cara contra la mesa y quedó dormida allí. Esperanza, su novio y yo seguimos jugando. Yo cubría mi cara con las cartas y de vez en cando las corría para coquetear con Esperanza. Pero ella o no lo notaba o no le importaba. De hecho, Johnny lo notó más que ella, a tal punto que llegó un momento en que estalló. - Dejá de coquetearle a mi novia, me dijo mientras se paraba agitando el vaso de ron. - Tranquilo amor, que estás borracho, que te pareció nada más, le dijo Esperanza tratando de calmarlo. Yo no le respondí nada, solo me quedé mirándolo fijamente. Cuando se sentó le dije que se quedara tranquilo, que el licor le estaba ...
... haciendo pensar cosas que no eran, y que no había motivo para dañar el buen momento que estábamos pasando. Seguí coqueteándole a Esperanza, pero ella seguía ignorándome. Ya me había dado cuenta, esa noche no tenía nada que hacer, esta chica no me iba a poner atención. Viendo que Majo ya se había dormido y habiendo fracasado en mi objetivo me resigné, me levanté de la mesa y me despedí. Esperanza se ofreció a acompañarme al ascensor ya que Majo dormía. Lo invitamos a Johnny a ir para que no se quedara ahí solo, pero estaba tan ebrio que ya no pudo pararse. Caminamos por el oscuro pasillo y llamamos el ascensor. Cuando se abrió la puerta empujé adentro a Esperanza, ella chocó contra la pared en el ascensor. Me arrojé y la besé. Ella se sorprendió, pero no se opuso. En un comienzo solo era receptiva, besaba, pero no utilizaba sus manos para nada. Le agarré con fuerza su cabeza y nos besamos por un largo rato; la puerta del ascensor ya se había cerrado y permanecía allí inmóvil La besaba apasionadamente, mis manos bajaron con toda confianza por su espalda, su cintura, allí se detuvieron un rato. Esperanza no se oponía a nada hasta el momento, de hecho, se animaba de a pocos. Sus manos jalonaban mi cara hacia la suya. Clavaba sus uñas en mi cuello mientras nos comíamos la boca. Sin haber pasado mucho tiempo mis manos se posaban en sus nalgas y giraban sobre ellas, las apretaba; había pasado tanto tiempo que me había olvidado del tierno culito de Esperanza, esas nalgas ...