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Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 8)
Fecha: 16/01/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos
... pequeñas, pero bien redonditas de nuevo en mis manos. Esas largas y delgadas piernas otra vez enrollándose en mí. Era un hecho que a Esperanza también le había entrado el calentón. Yo pasaba mis manos por sus senos, por su culo, por su concha; por encima y por debajo de su ropa. Viendo que Esperanza estaba de acuerdo con cualquier cosa que pasara en el ascensor, no di mucho tiempo a preguntarme las cosas, sencillamente las hacía. Le empecé a chupar su deliciosa vagina. También me había olvidado que Esperanza era de esas mujeres a las que se les calienta rápidamente la concha. Al fin lo recordaba, que hermosa vagina tenía esta chica y yo la había desperdiciado tanto tiempo. Otra vez tenía entre mis manos esas tetas de colección. Le estaba quitando la tanga cuando el ascensor empezó a bajar. ¡Maldita suerte la mía! Alguien había llamado el ascensor cuando estaba a punto de coger con Esperanza. Estaba decidido a que nadie me iba a dañar esta oportunidad. Así que pulsé el botón para detener el ascensor. Esperanza apenas sonrió cuando vio lo que hice; seguimos besándonos y tocándonos. Sin darnos cuenta estábamos desnudos. Yo frotaba mi pene con su concha, sin penetrarla, mientras la besaba. ¡Cómo ardía! No aguanté más, la alcé y la penetré. Apenas eso pasó, Esperanza respiró rápidamente, un pequeño espasmo. Esperanza me encantaba, mientras la cogía me tomaba del pelo levantando mi cara para que quedara viendo la suya; su mirada permanecía fija en mi rostro. ...
... Apreciaba todos sus gestos. Buscaba inclinarme un poco para besarle los pechos, pero inmediatamente jalaba de nuevo mi cabeza hacia arriba. Poco a poco fuimos acelerando; su boquita se abría ligeramente dibujando un claro gesto de disfrute en su rostro y ocasionalmente dejaba escapar unos calientes gemidos. Cuando sabía que no contendría el fuerte grito, jalaba rápidamente mi cara hacia la suya para que la comiera esos carnosos labios. Llegó un momento en que el ritmo era tan intenso que ella dejó caer su cuerpo sobre mi torso, soltó mi cabeza y me agarró fuertemente del culo; enterraba sus uñas en mis nalgas. Yo la sacudía con demencia sobre mí. Sus senos se frotaban y rebotaban contra mi pecho. Sentí que no podía soportarlo más así que la solté, saqué mi pene y me corrí sobre en su abdomen. Nos mirábamos con complicidad, con un gesto de complacencia y alegría mutua, quizás también un poco de incredulidad. Estando los dos allí, en silencio, agitados, mirándonos sin soltar palabra; Esperanza se me acercó y me beso cariñosamente. Fue un lago e intenso beso. Aún desnudos nos sentamos en el suelo, continuábamos abrazados y besándonos. Parecía que ambos habíamos quedado satisfechos, con una inmensa sensación de paz. Ella esculcó mis pantalones sacó un cigarrillo y lo encendió mientras me abrazaba y permanecía callada. Interrumpí el silencio para saber cómo haríamos para salir de allí. Hace rato que habíamos parado el ascensor y nadie se había dado cuenta de ello, por lo menos ...