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SECUESTRADA (3)
Fecha: 16/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: noespabilo, Fuente: SexoSinTabues
... puerta con mucho cuidado y deja entrar a un tipo desconocido para mi, que folla a Ana, no sé si con su consentimiento o sin el. Cuando termina antes de marcharse le entrega dinero a Javier. Este tipo es un cerdo, no solo se está tirando a mi mujer, además la vende y cobra por ello… La ha convertido en su puta. La está chuleando… Pero le va a costar caro… Efectivamente hay una serie de fotos, que yo conocía y videos que Javi me mostraba. Me excitaba sobremanera que me hiciera aparecer como una puta. Su puta. ¡Joder! ¿En qué estaba yo pensando?… Me excitaba sobremanera que me usara y me llevara clientes… La mirada de Celia era acusadora… He instalado dos cámaras conectadas a internet, en el picadero de Javier. A través de ellas he descifrado el código de acceso de su ordenador… No sabe lo que le espera. Las imágenes que aparecen a continuación son videos de Javi, solo, ante el ordenador. Lo arranca y teclea su clave de acceso, que puede verse con total claridad. En el siguiente yo, arrodillada ante él, sentado en la silla del ordenador. Mi boca se cierra alrededor de su glande. Lo engullo con autentica voracidad. Celia cruza los brazos deja caer su cabecita hasta hundir la barbilla en su pecho. — Mamá ¡Eres una cerda! — Escupe las palabras. — Sí Celia soy una cerda, pero no me arrepiento de lo que hacía. Y tú no eres quien para juzgarme. He disfrutado más en un mes con Javier que en dieciséis años con tu padre. Creo que me he portado bien con vosotros, os he amamantado, ...
... cuidado y me he desvivido durante todos estos años. Y un día encuentro a alguien que me hace feliz, que me hace sentir viva y el cabrón de tu padre lo mata… ¿Por qué? ¿Acaso soy de su propiedad? ¿Estar casada con él me obliga a seguir sacrificada el resto de mi vida?… Celia se abalanza sobre mí y me abofetea. No me lo esperaba. Supongo que puse una cara de bobalicona tremenda, porque a continuación me abraza y se pone a balbucear. — ¡Pe…perdóname mamá! No sabía lo que hacía. — Lo sé mi vida. No tengo nada que perdonar. Al contrario, soy yo quien te debe pedir perdón. Sigo viendo ficheros del pen. Videos en los que aparezco en varias y distintas posiciones, follando con Javier. Con él y dos amigos suyos. Siendo penetrada por delante, por detrás y por mi boca a la vez. Recuerdo esas sesiones en las que los orgasmos se sucedían hasta la extenuación. En una de esas ocasiones me desmayé de placer. Masturbándome con distintos aparatos eléctricos, penetrándome con pepinos, zanahorias, incluso introduciéndome un huevo de gallina en mi vagina y expulsándolo en cuclillas como si estuviera poniendo huevos, mientras Javier y sus dos colegas me miran y se masturban. Estas son algunas de las cosas que le oculté a mi marido, que no le contaba en el relato que escribí. Lo que yo no podía imaginar es que él ya había visto, prácticamente, todo lo que hice con Javi. He puesto el plan en marcha. He dejado una botella de vino en la mesa de la cocina con una nota, escrita con la impresora de Javier, ...