-
El permiso de Camila
Fecha: 18/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Daniel_bogota91, Fuente: CuentoRelatos
Como les conté en mi primer relato, mi esposa (Camila) y yo siempre aguantábamos las ganas a modo de juego para follar con más ganas cuando se diera la ocasión. Hubo una época en la que el trabajo nos dejaba exhaustos y la rutina de hizo tan agobiante que me llamó la atención la idea de buscar en la Internet algunas putas de alto nivel, siempre me han encantado las mujeres morenas o de piel completamente negra, así que empecé a buscar ese tipo de mujeres. Guardé varios contactos y así pasaron unos días, pero por error no borré el historial del celular y mi esposa una noche encontró que había visitado varias páginas de agencias de escort, eso la destrozó, rompió en llanto, fue una discusión de horas. Pasaron los días y todo volvió a la normalidad, ya que sólo había cometido el desliz de buscar. Semanas después, antes de salir a trabajar, Camila me dice: - He estado pensando mucho en tus ganas y que eso te llevo a buscar putas, tal vez yo no te doy la plena satisfacción. - No amor, no digas eso, fue producto de la rutina y quería despejar la mente pero no pasó de ahí. - Si es lo que necesitas, quiero que lo hagas, aunque me duela. - No entiendo. - Si buscaste chicas es porque deseas coger con otra, hazlo, pero no me digas cuándo, te amo. Ella me dio un beso y cada uno se fue para su respectivo trabajo, yo estaba desconcertado, no podía creerlo, además Camila lo dijo con tanta calma que recordarla dándome un "permiso" me produjo una erección mientras ...
... iba en el bus y como me sentía muy cargado de leche decidí consentirme la verga al llegar a la empresa. No me pude concentrar durante todo el día en el trabajo, me rondaba la idea, eran las 3 pm y como ya había adelantado bastante trabajo, mi jefe me dijo que podía salir a las 4, dos horas antes de los normal, así que eso fue como una oportunidad y lo hice. En esos días anteriores que había buscado escort vip, me había interesado en Carla, en sus fotos se veía una mujer de piel negra, senos operados grandes, una cola natural extraordinaria y varios videos haciendo ejercicio en el gimnasio, no mostraba su rostro obviamente, en su biografía decía que tenía 24 años y era de la ciudad de Cali, Colombia. Le escribí al Whatsapp y me respondió a los 5 minutos, me dijo que estaba disponible a las 4, concretamos el motel y me dijo que apenas entrara allí le indicara el número para poder reportarse en recepción. Sentía un poco de nervios porque jamás había pagado por tener sexo, jamás le había sido infiel a mi esposa después de 6 años de noviazgo y 3 años de matrimonio, pero recordar las palabras de Camila me excitaron y allí estaba, a punto de conocer el pecado. A los 10 minutos de indicarle el número de la habitación, sonó el teléfono y dije que la dejaran pasar. Cuándo Carla tocó a la puerta y abrí fue indescriptible. La presencia de Carla me afirmaba que sí era la de las fotos, tenía una cara hermosa, una sonrisa muy bella y su olor era delicioso, traía un jean ...