-
El aniversario de Matilde
Fecha: 02/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: delnorte1, Fuente: RelatosEróticos
... instante con un chico moreno, muy sexy él. Es jovencito también, delgado y fibrado. Aparto la vista, avergonzada; se parece muchísimo a mi hijo… -Hey, ¿qué te pasa? Parece que hayas visto un fantasma. Búscate compañía agradable. Hoy hemos venido a pasarlo bien. Y alegra esa cara. El morenazo que estabas mirando tiene un buen polvo. Llámale que se acerque… -Bárbara, no seas payasa. Ese chico parece hermano gemelo, un clon, de mi hijo Marcos. Fíjate, si son casi idénticos; el mismo bronceado, hasta parece que vayan al mismo peluquero y al mismo gimnasio… -Mejor, ¿no? Más morbo si se parece. Échale imaginación, qué excitante… Follarte a un chico que se parece mucho a tu hijo. Tu niño Marcos está buenísimo. Cuando he ido a tu casa y él estaba allí siempre me apeteció que me hiciera un arreglito… Huuummm… -Decididamente Bárbara, hoy estás hecha una payasa, o estás borracha como una perra. Bueno, eres mi amiga, no te tendré en cuenta lo que me digas. Además hoy no estoy en condiciones de discutir, ni me apetece hacerlo. La bebida me está pasando factura… Bárbara llama con un gesto al morenazo y éste viene donde nosotras. Ella le cuchichea algo al oído y él sonríe. Luego abre su cartera y le abona una cantidad de euros, no sé cuántos exactamente, que él va a llevar a la caja. Luego vuelve a nuestro sofá. -Disfruta, Mati, querida. Estás invitada. Hoy hay que rematar bien la noche.- El rubito ya la ha puesto caliente como una yegua, introduciendo la mano y el brazo ...
... por debajo de su falda. Conoce su oficio. Ella tampoco se corta milímetro ni pierde el tiempo, metiéndole la mano por dentro del pantalón para poder engancharle mejor la polla. En cierta manera la imagen me excita, aunque tengo algo de migraña. El moreno se presenta y comenzamos a hablar algo, cómo estás, eres muy guapa y bla, bla, bla, me va susurrando una serie de protocolos al oído. Yo le sonrío y me dejo llevar. Ahora que le observo de cerca puedo apreciar mejor el gran parecido con mi hijo; el mismo pelito negro engominado de puntas, la misma sonrisa, la misma carita. Acaricio su pelo mientras siento en mis pantys el tacto eléctrico y suave de su mano ascendiendo por mis muslos. No me resisto, estoy vencida… -Vamos los cuatro a una habitación- Dice Bárbara. El brillo de sus ojos y su cara me muestran que va salida como una yegua. Nos levantamos y avanzamos los cuatro por un pasillo poco iluminado. Ella y el rubito van delante. Detrás, Rober, como me ha dicho que se llama el morenito, me lleva cogida de la mano… Entramos en una hermosa habitación con dos camas un poquito separadas. El rubito va desnudando a Bárbara, mientras ella lo soba sin parar, la muy caliente. Entonces, yo le digo a mi moreno adoptivo: -Nene, ve despacito y suave conmigo, que estoy un poco ebria y mareada… -Tranquila, preciosidad…-Me dice él- Tú relájate y déjate llevar. Yo me ocupo de todo… Nunca había visto a Bárbara desnuda del todo, solo en bikini, cuando vamos alguna vez a la playa. ...