-
El aniversario de Matilde
Fecha: 02/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: delnorte1, Fuente: RelatosEróticos
... estuviésemos como cubas, pero sí un poco más perjudicadas que otras veces. Yo me apoyaba en ella un poco, llevaba una falda blanca ceñida a las caderas y los zapatos de tacón me estaban haciendo algo de daño. Nos dirigíamos al coche de Bárbara. Aquella noche habíamos bailado un poco, como siempre, por cortesía más que nada, con un calvo, un bigotudo, un jubilado, un ebrio que apenas se tenía en pie, y Bárbara con un jovencito, yo pasé del tema, que debía andar buscando mamá madura y que Bárbara se lo comía con los ojos. No la critico, pero yo educadamente lo rechacé… Cuando vamos llegando al coche de Bárbara nos damos cuenta de que no podemos irnos. 200 metros más allá en la calzada por la que forzosamente tenemos que salir vemos ropas fluorescentes, luces, agentes y colapso de vehículos. Hay control de alcoholemia y no estamos en condiciones de jugárnosla, según estamos hoy… -Mierda,- dice Bárbara- hoy ya no nos vamos hasta que amanezca… -Vaya lata. Vamos a sentarnos en un banco. Yo necesito descansar un poco. -Tengo una idea mejor. –Dice ella con un brillo en los ojitos- Te llevaré a conocer un sitio del que nunca te hablé. Está ahí, un par de calles más abajo. Una noche es una noche… -¿Qué sitio es ése? -El Androx. Un local de alterne para mujeres, lleno de chicos guapísimos. Yo necesito un arreglito. Y tú probablemente más que yo… -¿Un club de prostitutos masculinos o algo así? No sé si me parece buena idea… -Claro que sí, joder. ¿Qué tengo que ...
... explicártelo por escrito? Nunca te hablé de ello, pero yo me escapo aquí con frecuencia. Ya verás que muchachos tan monos. Hoy es un día especial… No me apetece especialmente, pero Bárbara me toma del brazo y yo la acompaño sin protestar. Estoy demasiado espesa y aturdida para llevarle la contraria y discutir... A ratos el ron añejo me repite en las narices. Llegamos a la puerta del local, entramos, avanzamos un pequeño pasillo y nos acomodamos en un pequeño reservado de sofás y una mesita. Está semioscuro y a un lado hay un mostrador a dos bandas, con forma de ele. Hay unas cuantas personas; chicas y mujeres de todas las edades y aspectos y unos cuantos chicos todos muy bien parecidos. Un camarero nos atiende, yo pido una tónica, no quiero más alcohol. Bárbara pide otro cubata, con un par de ovarios. Bueno, ella soporta la bebida mejor que yo… Rápido se nos acerca un chico rubio, de cara aniñada y aspecto como anglosajón. Nos saluda y se sienta en el sofá junto a Bárbara. Ella le recibe con un buen morreo. -Mira, Mati, éste es Kevin. Nos conocemos hace tiempo, ¿verdad, nene?- El chico me saluda con dos besos que yo recibo con cierta desgana. Luego se acurruca junta en el sofá junto a ella. La falda se le ha subido bastante al sentarse. Él, de manera profesional, acaricia sus rodillas por encima del panty. Ella, ya lanzada, amasa su paquete por encima de la bragueta de su pantalón. Yo vuelvo la vista hacia el mostrador y sin intención me cruzo la mirada un ...