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Un abrupto fin de semana
Fecha: 08/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos
... plantaron un beso como pocos. Un beso demasiado bueno para el gusto de Santiago, un beso que no podía provenir de una mujer con lo poco que lo atraían; no se equivocó, era el hombre de antes, que se había acercado más sigilosamente que un gato. Santiago recordó que debía parecer todo un heterosexual, así que intentó golpear al que le había dado el mejor beso en años, pero este hombre tenía buena condición física, lo esquivó en el último momento y aprovechando el impulso que llevaba Santiago le hizo una llave de lucha libre y lo dejó hecho un nudo en el suelo. - Bonita forma de agradecerme el salvarte de este lío -le dijo sin el más mínimo signo de agitamiento. Finalmente, liberó a Santiago, quien logró incorporarse, no tenía gran daño físico, pero su orgullo sí estaba muy dolido. Santiago desconectó la prudencia y el sentido común y decidió darle un golpe por la espalda a ese tipo en cuanto él se giró para irse pero, de nuevo, el otro fue más rápido que él y esta vez le dio tal golpe en el abdomen que lo hizo escupir sangre y lo dejó tirado en el suelo otra vez. El hombre no habló esta vez, simplemente dejó caer a su lado una tarjeta de negocios y se fue a su auto. Según la tarjeta, su nombre era Vladimir, pero sin apellido, cosa que le llamó la atención, y por detrás le había escrito “llama cuando necesites un hombre de verdad”. Mientras tanto, Alec, Bobby y las chicas, que no tenían idea de lo que le sucedía a Santiago, empezaron a buscarle, no sabían donde podría ...
... estar, cuando le entró un mensaje a Bobby al teléfono, Santiago le decía que estaba en el parking y que necesitaba ayuda porque no se sentía bien. Bobby no se lo pensó dos veces para salir a socorrer a su amigo, lo único que lo atrasó fue preguntarle a Claudia dónde estaba el auto. Bobby no necesitó buscar mucho a su amigo para encontrarlo, pero Alec se quedó frío a la entrada del local, un aroma muy familiar le embargaba los sentidos, pero no pudo detenerse a pensar en ello porque Bobby lo llamaba con desesperación, corrió hacia él y vio la situación. Recurriendo a sus conocimientos de primeros auxilios y a su fuerza física, llevó a Santiago hasta su propio vehículo, sacó un botiquín que siempre tenía a mano y lo curó lo mejor que pudo mientras su cabeza funcionaba tan rápido como podía sin dejar a Bobby sin su mejor amigo. Lo primero, pensó, era salir de allí, así que preguntó cómo habían llegado y resulta que Santiago las había ido a buscar en su nuevo automóvil, principalmente para presumirlo. Alec no necesitó consultar si alguna estaba en condiciones de conducir, era más que obvio que no. - Mierda -murmuró Alec mientras buscaba su teléfono y se alejaba un poco para que los demás no lo oyeran, por suerte, estaban demasiado entretenidos con Santiago como para darse cuenta, marcó un número y esperó respuesta-: Vladimir, necesito ayuda en mi ubicación, no creo que sea grave, pero no traigas tu auto ni armas ni nada, por favor. - Llego en cuanto pueda, hermanito -le ...