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Un abrupto fin de semana
Fecha: 08/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos
... química y una empatía con este chico que se sorprendía incluso a sí mismo. De nuevo, la mente de Vladimir le mostraba algo que no quería ver: este era un chico inocente y tierno, no era ingenuo ni infantil como Bobby, pero a su manera era alguien a quien él no dudaría en proteger. Vladimir sacudió su cabeza, ese era un pensamiento del tonto de su hermano, no suyo propio, él gozaría lo que tenía delante y ya luego vería. Santiago parecía haber olvidado cómo pensar y su cuerpo iba haciendo lo que su calentura le decía sin control alguno, en ese momento, besaba y mordía suavemente el cuello de Vladimir, aunque tenía cuidado de no dejarle ninguna marca visible. Pero aunque la mente de Vladimir había estado un poco extraviada, sus mano tampoco estaban ociosas y Santiago sentía claramente cómo intentaba alcanzar su ano que estaba totalmente expuesto por la posición en que estaban. De repente, Vladimir tuvo una idea y le pidió hacer un 69, a lo que Santiago accedió gustoso. Vladimir lamía el ano del chico, lubricándolo con su saliva lo mejor que podía y sintiendo cómo él se retorcía de placer, mientras que la atención que recibía su pene lo estaba calentando demasiado y él todavía no quería terminar. Cuando sintió que ya era suficiente, le pidió a Santiago que se acostara y, por un momento, pensó en simplemente penetrarlo y gozar todo lo que quisiera de ese ano cerradito y que pedía a gritos un pene que le diera todo el placer del mundo, pero Santiago se acostó boca arriba y ...
... lo invitaba a continuar con los brazos y las piernas abiertas, así que cambió de idea. Le dedicó algo de atención al pene de Santiago y luego volvió a comerle el culito, decidido a darle tanto placer como pudiera. No pasó mucho rato cuando Santiago le pidió que lo penetrara y Vladimir estaba listo para complacerlo. Sin dudarlo un instante, tomó su pene, se lo ofreció al chico para que lo humedeciera un poco, dejó caer algo de saliva en su ano para estar seguro y lo penetró lentamente, asegurándose de no causarle dolor sino placer. Los gemidos ahogados de Santiago le decían que lo estaba haciendo bien y cuando lo hubo introducido todo Santiago le hizo algo de presión con su esfínter para excitarlo un poco y que no se detuviera. Vladimir así lo hizo y cuando llevaba un buen rato embistiendo a Santiago y oyéndolo suspirar de placer, se inclinó un poco para entrar mejor y para evitar cansarse y Santiago tiró de él y lo empezó a besar. Vladimir solía enorgullecerse de su aguante en la cama, pero ese beso provocó una corriente desde su nuca hasta su pene que lo hizo terminar sin tiempo a reaccionar siquiera. Pero él no era el único, las contracciones del ano de Santiago le indicaron que él también había terminado. Sacó su pene del ano de Santiago y se acostó junto a él, el chico lo abrazó, recostó su cabeza en su pecho y se durmió en el acto, pero la mente de Vladimir estaba inmersa en un torbellino de emociones y sentimientos que no lograba procesar. No era la primera vez que ...