1. Un abrupto fin de semana


    Fecha: 08/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos

    ... empezó a desnudarse y Alec cerró la puerta con seguro y mientras recorría la poca distancia entre la puerta y la cama se había quedado sólo con el bóxer puesto. Se acostó y Bobby de inmediato se puso sobre él y empezó a besar, lamer y morder todo lo que podía. Alec sabía muy bien lo que quería, pero sabía también que su calentura lo dominaría y no quería que Bobby se asustara de nuevo, así que decidió darle espacio para que él fuera quien decidiera y tuviera la iniciativa de lo que quería hacer. Bobby también sabía lo que quería y en cuanto se hubo asegurado que Alec estaba disfrutando, le arrancó el bóxer y se metió todo su pene de golpe a la boca.
    
    Alec desconectó el cerebro, estaba muy ocupado disfrutando y no le interesaba absolutamente nada de lo que podría suceder, sólo quería disfrutar y bajó una de sus manos para marcarle a Bobby el ritmo que le gustaba, pero recordó su intención de dejarlo hacer y se limitó a acariciar su cabello. Bobby lo tomó como una señal de Alec y se levantó, le dio un beso fugaz y sin pensarlo mucho se sentó sobre él, clavándose su pene en el ano hasta el fondo en el proceso. Pronto Bobby estaba cabalgando a Alec y gimiendo sin tapujos, disfrutando sin remordimientos lo que hacía y cuando Alec le dijo que estaba a punto, el chico intensificó el ritmo y lo hizo terminar dentro de él.
    
    Luego se levantó, buscó en un cajón y encontró un slip de Alec que usó para limpiarse bien, se vistió y le dijo a Alec que iría a buscar a ...
    ... Santiago.
    
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    Alec estaba muy impresionado, si bien era el tipo de sexo al que estaba acostumbrado: una simple liberación de hormonas y ganas, no era lo que esperaba que sucediera con Bobby, había logrado deducir que tenía varios años sin ningún tipo de roce con nadie desde la vez que lo atacaron, así que supuso que no era nada grave, pero aún así no le hizo ni pizca de gracia. Se limpió bien, se volvió a vestir y se encaminó hacia el salón donde estaban las chicas, allí se encontró a Santiago y a Vladimir muy alegres.
    
    - Hermanito, creo que lo mejor es repartirnos a partes iguales, ¿no crees? -le dijo Vladimir con una gran sonrisa, lo que fuera que había hablado con Santiago, pensó Alec, lo tenía del mejor humor que había visto en su vida-, tú lleva a Bobby y a Amber, yo me encargo de Santi y de Claudia.
    
    Los tres amigos de Santiago se miraron con la boca abierta y totalmente estupefactos, nadie llamaba Santi a Santiago si no quería ganarse un enemigo y muchos problemas, pero Santiago sonreía y no tuvo problema alguno en que Vladimir lo llamase así.
    
    - Me parece bien -Alec no sabía el motivo del asombro de los demás, pero si algo no quería era otra decepción ese día-, cuando termines me llamas, así puedo ir a buscarte.
    
    - Va a ser que no -esta vez le contestó Santiago-, Vlad no necesita que nadie lo busque -agregó con un pícaro guiño de ojo.
    
    Esta vez fue Alec quien necesitó usar la mano para cerrarse la boca, porque nadie llamaba Vlad a su hermano, pero allí estaba él, ...