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Un tío con suerte - mi concuña Rosalba
Fecha: 09/03/2020, Categorías: Otras Categorías, Autor: Fernando X, Fuente: CuentoRelatos
... de bañarme, se volteó y se acercó para saludarme con un abrazo y un beso, notando mi manifiesto estado de excitación, acto seguido regreso a sus ocupaciones, pero contoneándose exageradamente como para calentar más el ambiente, yo no pude más que seguir ahí parado admirando el culo de mi concuña y deseando poner las manos en ese cuerpo tentador, ella se paró, giro para verme y comento en son de burla... “Que?? ... Te vas a quedar ahí parado como tonto?? ... ¿Qué tanto meves??“ Y luego bajando su vista hacia mi polla (que estaba totalmente empalada) todavía dijo: “Concuño ¡pero que tiene tu amigo… parece que tiene ganas de salirse!” Y yo ya caliente y deseando ver hasta donde era capaz de llegar le contesté: “Rosalba con ese piyama te ves buenísima, me tienes prendidísimo. Y mi amigo claro que quiere salirse, solo espera que alguien lo atienda, ya tenía tiempo que nadie lo motivaba” Tranquilamente, ella dejo de hacer y apago la estufa, camino hacia mí, y sin más, se hinco, me arrebato la toalla y me puso una tremenda mamada, lamio mi verga y mis huevos, sobo con su lengua toda la extensión de mi polla, se la metía hasta su garganta y en ocasiones hasta mordía, nunca la vi preocupada por saber que arriba estaban nuestros hijos y que alguno podría bajar y descubrirnos, ella se concentró totalmente en darme una de las mejores mamadas que alguna vez me hayan dado, yo solamente tomaba su cabeza y empujaba para meter mi verga los más profundo y agarraba sus ...
... cabellos totalmente extasiado de placer hasta que no pude más y le dije que estaba a punto de correrme, por lo que abrió más su boca y se dispuso a recibir la mayor cantidad de mi semen, que salió en cantidades increíbles y en varios chisguetes que llenaron su boca y que recibió todavía en la cara y pelo. Todavía limpio mi verga con sus labios, se medió limpio en resto con su pequeñísima playera, se levantó y termino diciéndome “Apúrate, o vas a llegar tarde al trabajo, y todavía te falta desayunar y vestirte” Volviendo a sus quehaceres… Cuando salí de mi cuarto vestido y listo para irme a trabajar, ella ya estaba dándole de desayunar a nuestros hijos, pero, aun así, me acompaño al auto y me despidió con un beso y en secreto me dijo: “Hoy en la noche, me tienes que devolver el favor, te voy a esperar con ansias” El día se me hizo eterno, pensaba constantemente en lo que me esperaba en la noche, y en varias ocasiones me tuve que contener, para que nadie se diera cuenta de las erecciones que en ocasiones eran notorias bajo mi pantalón (después de tanto tiempo, había encontrado una hembra en la cual descargar todas mis emociones guardadas por dos años). Al regresar a casa, Rosalba ya había acostado a sus hijas y a mis hijos, al llevarlos todo el día de compras, estaban muy cansados y se habían quedado dormidos muy temprano, nosotros tomamos una taza de café y platicamos unos momentos, yo trataba de forzar el momento y en varias ocasiones le insinué el acuerdo de la ...