-
Mi querido Ex-profe
Fecha: 13/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Alexa, Fuente: CuentoRelatos
¡Hola! mi nombre es Alejandra, soy mexicana de 21 añitos y actualmente estudio contabilidad en Quintana Roo. Soy morenita clara, cabello largo negro, tengo unos senos no muy grandes, pero si duritos en su lugar, acinturada y lo que más me gusta y me chulean son las nalgas y las piernas; modestia aparte, si tengo unas nalgas muy lindas. No me siento bonita, pero si muy atractiva, ya que mi 1.75 de altura más unos lindos tacones pues de verdad sobresalgo a donde me paro, además de que hago ejercicio (Voleibol) y si ejercitada, marcadita y me encanta coquetear. ¡Por cierto, es mi primer relato! *************** Esto que les contaré sucedió en la ciudad de México, en mi primer año de la universidad; todo empezó hace ya 4 años en mi último semestre de prepa, tenía a mi profesor Héctor de matemáticas financieras, más o menos de 30 años, joven, apuesto, bien vestido, me encantaba verlo de traje, ¡además de que olía delicioso!!! Yo por más que trataba de llamar su atención no lo lograba, aunque me sentara hasta adelante y accidentalmente abriera las piernas unas 10 veces por clase o desabotonara un botón de la blusa o los días que tenía deportes casualmente siempre estaba de short muy pegadito y con mi sports bra haciéndome ver más atractiva. Mi novio medio se daba cuenta de eso, pero como él era el ganon ya que con el terminábamos fajando en su casa o en la mía, pues no le importaba menos cuando andaba sin bra (si de verdad los bra son solo para seducir) y menos cuando ...
... íbamos de la mano y casi lo felicitaban por el bombón que llevaba. Ya les contare de lo rico que lo hacía con él en el patio de mi casa con mi papa adentro jejeje. Nunca me hizo caso hasta el día de la fiesta de graduación, nosotros bailábamos, él me veía de lejos, era imposible no mirarme ya que iba en un vestido negro entallado arriba de la rodilla, con escote en la espalda una micro tanga bien pegadita para que no se notara y tacones negros de aguja, maquillaje ligero, pero me hacía ver mayor y muy linda. Me lo encontré en el baño, antes de casi ya escaparme con mi novio al cuarto que habíamos reservado para después de la fiesta, ya estaba muy ganosa y tenía ganas de arrancarle el traje y comérmelo a besos y como ya andaba borrachita pues está más caliente de lo normal; me saludó muy cortés sin quitarme la mirada en las piernas y llenándome de elogios, me dijo que esperaba verme muy pronto y que fueran situaciones distintas. Se despidió de mí, pero no se movió ni un centímetro, se me quedó mirando y me dijo «espero ya te vayas a la fiesta nuevamente, quiero ver tu andar» y ¡PUUMMM! ahí sabía que todos mis esfuerzos porque me viera habían funcionado, que, si había llamado su atención y claro, me movería de un lado al otro para dejarlo con la boca abierta. Antes de cruzar para llegar al salón, me tomó por la cintura y me dijo «o te acomodas el vestido o te bajas un poco más la tanga, con ese escote de verdad vas rompiendo corazones» y no volví a saber más de él por un ...