1. Noche de lobas, Noche de zorras (2)


    Fecha: 21/03/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos

    ... porque reafirmaba así sus lascivas artes de tragar rabos varoniles y masculinos como el mío. Nos cruzábamos insultos sexuales, y ella destilaba y rezumaba mucha saliva, producto de la mamada que me estaba haciendo. Ella me chupaba y mordía los cojones y me gustaba e hicimos un 69 muy libidinoso. Mientras le lamía su coño y jadeaba y gemía como una fulana depravada. Me comió más todavía el rabo hasta llenarlo de saliva y muchas babas, porque anhelaba y ansiaba tener mi cipote dentro de su ardiente coño.
    
    Me trotaba y cabalgaba y seguía gimiendo, jadeando, resollando, bufando y berreando lúbricamente y soltaba tacos vulgares, chabacana y muy obscenamente y me hacía saber que yo era su estrella particular del porno. Sus sucios insultos sexuales, me encantaban y me ponían más y más cachondo y me hacía sentir un verdadero cabrón en celo y que era deseado de verdad por esta lasciva brasileña. Jessi se tumbó, le abrí bien de patas y le hundí con fuerza mi duro rabo y siguió berreando, resollando, gimiendo y jadeando cual depravada golfa y sus insultos sexuales me ponían más salido y vicioso y me pedía que siguiera sin parar. Yo le había comido el coño y ella casi había puesto los ojos en blanco de placer y había encadenado tres orgasmos. Cambiamos de postura y ahora ambicionaba tener mi rabo dentro de su culo y nos tumbamos de lado y me pidió con urgencia que la petara y perforara analmente sin límites, sin prisa, pero sin pausa y nuestros lascivos y depravados vagidos iban en ...
    ... aumento, mientras la fornicaba analmente la agarraba una pierna y ella me metía un dedo en la boca y eso aumentaba mi lujuria tan obscena.
    
    Sus insultos sexuales iban en lubrico aumento y ella se sentía la más puta y ramera que todas sus chicas. Saqué mi enorme vergón de su caliente y agitado culo y le exploté toda la agitada pringosa lefaza en sus atractivas tetas. Ella, debido a su lujuria se tragó los restos que todavía emanaban de mi cipote. Yo saqué mi vergaza pringada de mil flujos y lefas ya casi deshinchándose y Jessi me miraba con sonrisa de estar exhausta, cerramos un poco los ojos y los volvimos a abrir al cabo de cinco minutos, pues el polvazo que echamos nos dejó destrozados y nos relajó. Marchamos al baño, nos duchamos y Jessi me hizo una última y maravillosa mamada que me dejó todavía más relajado. Salimos en dirección a la sala con las chicas, pero antes, Jessi me besó con lengua de despedida y yo marché junto a mi amigo Gonzalo.
    
    Al salir, pegamos ambos un bote de emoción, pues habíamos tenido suerte a las primeras de cambio con estas lascivas y calientes brasileñas y nos habíamos vaciado bien y a fondo en las oquedades sexuales de estas dos sexys fulanas. Nos abrazamos por el éxito conseguido y en el camino de vuelta, nos relatamos los pormenores de nuestras jodiendas sexuales con estas apetecibles, obscenas y atractivas brasileñas y los mutuos placeres que nos habíamos dado. Nos gustó mucho la experiencia y además fue un auténtico y libidinoso encuentro ...