1. victoria y su fantasma en la cabeza - buenos aires-


    Fecha: 22/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... no veía una mujer por meses. Respiraba hondo y jadeaba, no quería hacer ruido, y me latía el pecho como si estuviera subiendo las escaleras Me agarre de los hombros de Rubén y le clavaba mis uñas, entre dientes quería hablar y no podía, balbuceaba cualquier cosa. En un momento Rubén, con las dos manos me manoseo el culo y la concha, se había descontrolado y eso provocó que reviente de calentura, ¡me puse violenta! y entonces completamente sacada! -agarre la tijera y corte la calza, le hice un tajo vertical justo en la concha- Con la mano derecha lo agarre de los pelos y le dije apretando los dientes que me comiera toda, me chupó y me comió la carne como un tipo que no se alimentaba por dos días, tenía los ojos desorbitados parecía un perro exaltado, quería comer y respirar al mismo tiempo, me agarró las caderas con sus manos y empujaba mi concha en su cara, ¡Dale nene!! -le decía apretando los dientes de furia!! ¿Te gusta mi concha? ¡Decía con sarcasmo! Mientras miraba todo lo que hacía, reventé varias veces de calentura, !fue un hermoso momento de violencia! Me sentía poseída por algo que no se parecía a una ...
    ... mujer ni a una persona. Era como una entidad maligna sinvergüenza y perturbada que invadió mi mente y mi cuerpo, me dí cuenta de eso cuando me reía mientras le orinaba en la boca. Él Tenía la cara colorada de lo poco que respiraba y por lo desquiciado que estaba, tenía la frente y el pelo mojados de transpiración y su cara chorreaba no sé que cosa, pero él aguantó hasta el final, fué terrible lo agotada que quedé, y la humillación que soportó Rubén, de a poco fué bajando mi locura, recuperé la respiración y esperé que todo vuelva a la calma, sin dejar de sostenerle la cabeza Cuando pude reaccionar, agarré un par de servilletas y se las pasé. -dije; secate la cara… y Por favor Rubén, necesito que te vayas urgente sin pedir explicaciones y esperes mi llamado, ¿de acuerdo? No dijo nada, se paró de la silla, y sin dejar de mirar el suelo, agarró su caja de herramientas. Salí a abrir la puerta sin que se viera mucho para afuera y dejé que se vaya. Cerré con llave, Fuí hasta la cocina y agarré la cámara que había escondido en el mueble. Me fuí rápido a la cama a mirarlo y reírme de lo que había hecho ese viernes. Fin 
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