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MI VIDA OCULTA
Fecha: 26/03/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Llovía y era un baño en un tras patio. Jugábamos en la lluvia mi primo y yo. Apenas tenia yo como 9 o 10 años, exactamente no recuerdo; el tenia como 12. Después de haber corrido y encharcarnos todo y recibir un regaño para que nos bañáramos, estuvimos en la ducha desnudos y el comenzó a restregármelo en mis nalgas y a pajearse, entonces me enseña una gota de semen y me dice déjame pasártela por el culo. Yo como cosas de niños, me dio miedo y así lo dejamos. Hasta ahí eso. Posteriormente a mis 14 años, un primo me enseño como se masturbaba y vi como salía su leche, ummm eso me dejo impresionado y marcado. Era una verga como de 15 cms, gruesa y apetecible. A partir de allí, comencé a desahogar mis instintos de masturbación, robándole las revistas porno a un tío, pero con una variable, metiendo mis dedos en mi culo, lo que marco a mi parecer mi tendencia bisexual. En adelante, cuando tenía la oportunidad introducía cualquier objeto que pudiera entrar dentro de mi apetitoso culo. Y así como miraba a las mujeres, también miraba disimuladamente a los chicos de mi clase. Sin embargo nunca tuve el coraje de lanzarme por el qué dirán. Al pasar el tiempo me case y tuve dos hijos. Mis experiencias eran netamente heterosexuales y estuve con muchas mujeres, no discriminaba, por eso de que verga parada no respeta culo ajeno. Mi primera vez, con un hombre fue en condición de activo y me quedo la curiosidad por sentir una verga dentro de mí, y en una ocasión entre tragos, un amigo me dice ...
... que me lo quiere mamar y yo le digo que no había problema y fuimos a un hotel, el era gay pasivo y sin embargo le practique el sexo oral y pude sentir una de las cosas más deliciosas que jamás haya sentido. No la tenía muy grande, pero si me proporciono un gran placer en mi boca. Mi curiosidad por sentir una verga crecía más y más. Luego de mi divorcio, no por ser bisexual, tuve la oportunidad de conocer a un amigo periodista de orientación gay, quien me invito a pasar un fin de semana en su casa. En realidad estaba un poco nervioso, cuando llegue a su casa, ya se había declarado la cosa y tomamos unas copas de vino, para aligerar el momento. Me invito a sentarme en su cama y al ver que no pasaba nada, yo tome la iniciativa y comencé a prodigarle caricias en su espalda, luego los besos, lo desnude y procedí a hacerle el amor como si fuese una mujer, solo que en vez de mamar su clítoris, chupaba su dura verga de 19 cms, era lo más real y placentero que jamás había sentido. Lo hice acabar en mi boca, sentí su hombría. Posteriormente, lamí su culo y lo prepare para penetrarlo con suficiente lubricante y comencé a introducir lentamente el glande de mi verga mojada de liquido seminal en su apretado culito, la que recibió sin ningún esfuerzo, previa colocación de un condón. Estuve dándole, entre suave y duro, besando su espalda, su cuello, lamiendo sus tetillas duras y besando su boca y saboreando su rica lengua, me decía cuanto le gustaba y lo había deseado hasta que no aguante mas ...