1. Confesiones del Padre Arturo: "Ángeles" parte 4


    Fecha: 03/04/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: PadreArturo4, Fuente: SexoSinTabues

    ... responder recuerdo los últimos días de Matías deprimido y las heridas que le encontramos en su cuerpo. Dentro de mí sentía que tenía una responsabilidad de informar esto. Pero mencionarlo ahora aunque fuera de pasada terminaría con el resto del recreo explicándole. Fue quizás en ese momento que se jodió todo. Un día que aún a veces recuerdo con frustración y rabia por no haber sido fuerte y sucumbir ante la tentación. Los pecados terminan pagándose y tuve que pagar por este que cometí. Cuando pensaba en Matías y sus problemas escucho atrás mío una niña que hablaba con su amiguita cerca al patio y recuerdo que Anita aun me esperaba en el depósito para “agradar” a Dios. Anita… esa tierna niña de casi nueve añitos que me seducía con su inocencia, su sedoso cabello castaño, su cinturita de avispa de la cual nacía esa colita suya que tanto me enloquecía… -En realidad señora… el asunto era que tenemos pronto una actividad y estábamos pidiendo a algunos padres si podían colaborar con una cuenta. - miento pensando que esta sería la mejor forma de tratar con ella. -Pues…. Si se trataba de eso no me hubiera hecho venir con tanta prisa. Ha hecho de que me preocupe por mi hijo. - se quejó la señora. Algo molesta se levantó y se retiró sin despedirse. Esto podría traerme problemas futuros pero ya pensaría en alguna excusa válida para dirección. Algo más aliviado por que se haya ido y presuroso por el tiempo que quedaba del recreo procedo a subir las escaleras aun pensando si había hecho ...
    ... lo mejor. Ya me estaba arrepintiendo al llegar al último piso pensando que no fue lo mejor que podría traerme más problemas de lo que pensaban. -Padre! - siento un par de bracitos aferrarse a mí. Desciendo mi vista y logro observar a Anita que me miraba con una sonrisa inocente. - Pudo venir. - me dice contenta. Inmediatamente siento como mi miembro se siente resaltar en mis pantalones apuntando hacia esa niña que me tenía abrazado. Ya sin ningún pensamiento en la mente más que Anita procedo a empujar la puerta del depósito cerrándolo. -Así es, Anita. - respondo acariciando su espaldita. - ¡No hay deber más importante que el de agradar a Dios y hacer su voluntad!- exclamo con misticismo para impresionarla. -Soy muy afortunada de poder servirle, Padre. - responde Anita buscando elogios de mi parte por su actitud de niña Santa. En respuesta comienzo a descender mis caricias por su espaldita hasta acariciar sus caderitas con evidente deseo. -Así es, Anita. Venga, no perdamos más tiempo que el Señor no espera. - digo al mismo tiempo que le doy una palmadita a sus nalguitas. Anita se aparta y se echa boca abajo encima de los colchones de gimnasia. Mira hacia atrás observando cómo me acerco a ella. Sin contenerme más me arrodillo y rápidamente le bajo sus pantaloncillos cortos y braguitas hasta las rodillas dejando su culito expuesto a mi vista. Con la excitación a tope procedo a hundir mi rostro en esas nalguitas para de esa forma comenzar a lamer el espacio entre su rajita y su ...
«12...91011...14»