1. Confesiones del Padre Arturo: "Ángeles" parte 4


    Fecha: 03/04/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: PadreArturo4, Fuente: SexoSinTabues

    ... ano. -Ahhh!!! Padre…-expresa Anita al voltear y ver como lamia ese camino entre sus orificios arrancándole gestos de placer. -Ahhh!!! Luego de ello comencé a lubricar su rajita usando mi saliva mientras ella levantaba sus caderitas ayudándome con la preparación de nuestra “alabanza”. Debía apresurarme o pronto acabaría el recreo y deberíamos volver al patio. -Ahhh…ahhhh…-expresa Anita al sentirme introducir dedos en su vaginita a fin de dilatarla antes comenzar con nuestra “alabanza”. Luego de terminar el “calentamiento” decido pasar a la acción y procedo a quitarme el cinturón y bajarme los pantalones dejando al aire mi verga totalmente erecta apuntando hacia esa niña. -Padre…-gime Anita parando su colita ante mí dispuesta a “servir a Dios”. -Anita…Ohhh!!! A…nita. –balbuceo introduciendo mi miembro en su vaginita que abría sus pliegues para recibirlo. -Ahhh…Auu…Padre!!- gime Anita soportando todo mi miembro introducirse en su vaginita. -Joder… Anita… Ohh!!! Ohhh!!- balbuceo empujando cada vez más fuerte para sentir esas nalguitas bien paraditas. Nuevamente volvía a gozar de esa tierna niña. - Padre!!! Padre!!! Ahhh!!! Que bien… que bien se siente Padre!!! – gime Anita con su vocecita tan tierna. Me enloquecía escuchar a esa niña nalgoncita disfrutar del sexo a su tierna edad como algo puro y sagrado para Dios, sin saber que por mi lado yo la gozaba para saciar mis bajos instintos. Ese lado inocente de Anita es lo que tanto me gusta de ella, a su edad no sospechaba nada de ...
    ... todas las cosas que le había en todos estos años. Y si lo hacía de seguro se lo guardaba para ella, gustosa del placer que obteníamos de este sagrado acto. No hay duda que sin aprovecharme de su fe en Dios y su inocencia jamás habría podido tomar ventaja de ella. Seguí culeando a esa tierna niña por unos minutos más mientras pasaba el recreo. Pronto debería sonar el timbre que anunciaba el final del recreo, aquel final que en esos momentos deseaba que no llegara. -Ohhhh!!! Ohhh!!! Anita!!! Joder!!!- exclamo al mismo tiempo que aceleraba mis cogidas sobre esa niña que aguantaba sobre el colchón mis embates a sus nalguitas bien paraditas. -Ahhh!!! Padre!!! Ahhh!!!. Alabado sea Dios!!! Alabado sea…!!- exclama Anita también llegando a sentir el placer de “alabar a Dios” en su máxima expresión. -Ohhh!!! Mi nalgoncita…. Joder…!!! Que nalguitas tienes… Anita!!! Joder!!!-le digo sintiendo como me abandonaba al placer alejándome de todo pensamiento racional. Me acerco casi sobre ella para sentir su espaldita rozar mi abdomen. - Padre!!! Padre!!! Ahhh!!! Alabado sea…!!!-gime Anita volteando a ver como acercaba mi rostro hacia ella. Podía sentir su respiración al lado mío lo cual enloquecía más mis sentidos. A pesar de que le dijera cosas sucias, Anita me contestaba con alabanzas lo cual me ponía a mil. Deseaba seguir hablándole y decirle cosas aún más fuertes a esa niña. -Que culoncita eres!!! Ohhh!!! Joder!!!- le decía totalmente extasiado de placer. – Para bien esas nalguitas…páralas ...
«12...101112...»