1. Un adonis de 55


    Fecha: 04/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Moni linda, Fuente: CuentoRelatos

    ... todo, enloqueciéndome de placer, nunca me habían hecho un oral de esos, me penetraba con la lengua, entraba y salía de mi vagina, exploraba toda mi conchita, delicioso… estaba a punto de llegar y él no desistía, succionaba mi clítoris, yo gemía más y más, pidiendo que no parara, tuve un riquísimo orgasmo pero a él no le importaba seguía saboreando y alargaba mi éxtasis, de un momento a otro llegue a otro orgasmo pero más intenso, mientras tanto él ya había recuperado su erección y le pedí que me pusiera en cuatro nuevamente porque esa posición me encantaba, y así de complaciente lo hizo y penetro más fuerte, pero no importaba con tal de sentir ese pene dentro de mí… que rico me decía note su pene más rígido y me movía más fuerte. Le propuse cambiar de posición, que penetrara de espaldas con la pierna levantada, eso le permitía acariciar mis pechos y besar mi cuello, me volvió a cambiar de posición y me pidió que lo complaciera sentándome sobre él dándole la espalda, se erecto más su pene le excitaba ver cómo me penetraba, como entraba y salía su pene de mi vagina, me moví rápido para que gimiera más y más, hasta que llego a un explosivo orgasmo, pero su erección no disminuía se sentó en la orilla de la cama y me subí sobre él penetrándome.
    
    Me dijo «arquea tu espalda hacia atrás que esto te gustara» y si tuvo razón disfrutaba como mordisqueaba mis pezones y como besaba mi cuello mientras yo no dejaba de jugar con su pene dentro de mi vagina yo jadeaba «aaaaa Peter que ...
    ... delicia ummmmm que rico sigue sigue, así así». Pasaron como 10 minutos así gimiendo de tanto placer hasta que me recostó sin dejar de penetrarme, yo sentía como ese pene volvía a llenarme de semen caliente y a grandes cantidades. Terminamos agotados, pero él seguía jugando con mis pechos, masajeándolos, devorándolos como si nunca hubiera acariciado unos así, parecía adolescente, volví a excitarme y le pedí que me hiciera un oral que tanto disfrute minutos antes. No se negó, comenzó dejándome sentir su aliento tibio… con su lengua comenzó a recorrerme, sentía delicioso, bajo abrió mis piernas y desde mi vagina hasta mi clítoris metió su lengua deslizándola despacio era un sueño. Comenzó a chupar mi clítoris yo solo le pedía más, más, se detuvo y se incorporó para mordisquear mis labios, volví a sentir entre mi intimidad su pene firme y no pude resistir llevarlo a mi vagina para que me penetrara, la posición de misionero a mí siempre se me ha hecho muy erótico y obviamente él no se negó en absoluto, acariciaba mis piernas, recorría mi cuello con su boca y los dos en un éxtasis imparable, entraba y salía de mí, con su pubis rozaba mi clítoris y yo a punto de llegar al orgasmo, lo notaba y más se excitaba «que buen rato me has dado Moni», yo solo contestaba con gemidos ahogados «ummmm si, ummmm aaaaa más más sigue así» los dos llegamos a nuestro orgasmo final.
    
    Para cuando terminamos había pasado una hora y media, le dije «gracias por esto… me sorprendió tu vigor y sobre todo tu ...