1. Fin de semana especial


    Fecha: 10/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kimbocat, Fuente: SexoSinTabues

    Estás nerviosa intranquila, te mueves, miras a un lado y a otro, llevas más de media hora de pie junto a esta fuente del parque, tan solo cubierta por este vestido blanco casi transparente en el que se marcan de manera evidente cada una de tus curvas, tus pechos, tus pezones levantados, tu pubis de pelo oscuro y rizado…, te muerdes los labios, no llevas reloj, el móvil desconectado, la gente paseando junto a ti, algunos te miran, otros ni se fijan en ti, y tú en silencio sonrojándote a cada nueva mirada, a cada nueva persona que te observa. Estás empezando a sudar, los nervios, la tensión, la espera, tu corazón se acelera, tu entrepierna se moja más y más con este placer sumiso que bulle dentro de ti, sonríes y cierras los ojos cuando por fin me ves llegar. Mi mano acaricia tu rostro, me gusta sentir el tacto de tu piel, la suavidad de tu cara, acompañas mi mano con tu mejilla, te mueves sensual y coqueta. te relames los labios, me miras con tus intensos ojos oscuros mientras mueves tu nariz pecosa, te contorneas, ya no te importa quién mire, no te importa quién te vea caliente y mojada, solo quieres mis manos, mis dedos dentro de ti, solo quieres sentirte hembra y esclava, sumisa y altiva, te encanta ser mi potrilla a medio domar. Te doy una bofetada, no muy fuerte, lo suficiente para recordarte lo que eres, lo que tú quieres ser y sin decirte nada empiezo a andar hacia el coche, me sigues con la cabeza baja, se que quieres preguntar, que quieres saber, pero aún no es el ...
    ... momento, todavía quiero disfrutar un poco más de tus nervios y tu incertidumbre. Llegamos al coche, abro el maletero, conoces bien lo que espero de ti, miras a un lado, a otro y te sacas los zapatos, te quitas el vestido y entras en él, gruñes un poco mientras te retuerces, doblas las rodillas, aplastas tus pechos y tu cara en el suelo engomado, tu culo en pompa sobresale un poco, te cabrea que tenga un coche con un maletero tan pequeño, pero verte así, es un placer más del que no pienso privarme, y tras darte un par de azotes en tus nalgas, cierro el portón, oigo como gruñes cuando golpea tu culo, cuando te estruja aún más, cuando comprime tu cuerpo desnudo. Encerrada y callada, sientes la oscuridad, el miedo, el aire recalentándose con tu respirar agitado, y en pocos instantes el traquetear del coche te hace comprender que la aventura ha empezado, ya no hay vuelta atrás. En tu silencio recuerdas cada una de mis palabras, cada una de mis órdenes del último fin de semana, aquel juego que te propuse, primero tus dudas, después tu deseo, y tu orgullo de esclava aceptándolo sin dudar, ofreciéndote a nuevas pruebas, a nuevas sensaciones, un papel en blanco, cinco nombres a escribir, ninguno sabe nada de tu entrega, de tu sumisión, pero hoy yo he elegido uno de estos nombres que tu decidiste, y te mostraras ante él, o ante ella como lo que eres, zorra y esclava, carne sumisa entregada a mi placer y quizás al suyo. Mientras, tus manos se abren paso buscándote, tus dedos te acarician, ...
«1234...7»