-
Fin de semana especial
Fecha: 10/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kimbocat, Fuente: SexoSinTabues
... se mueven golosos dentro de ti. Recuerdas como fuiste eligiendo cada nombre. Atada, azotada, tragando saliva mientras ibas diciendo nombre tras nombre, sudorosa en tus cadenas, pidiendo, suplicando mi verga, mis dedos, cualquier cosa que calmase tu deseo, tu instinto, primero un par de amigas, luego unos compañeros de trabajo y entre lagrimas finalmente tu propia hermana, cinco nombres, y una sola elección la mía. Notas que el coche se para, se te hace un nudo en la garganta, pasan los minutos, la espera se te hace eterna, finalmente notas que subo al coche, abro el altavoz que he instalado en el maletero y te pregunto si quieres correrte, oigo tu respiración intensa, dudas, temes mi respuesta a lo que contestes, finalmente dices que sí, que eres una perra, una zorra, quieres restregar tus dedos en tu coño, quieres empaparlos con tu placer, me suplicas que te lo permita, que te deje calmar estos nervios hecho deseo que te corroen. Oyes mis risas, te lo permito, pero queremos oírte, queremos escuchas tus jadeos, tus gritos, tu placer. Te quedas callada por un instante, el deseo se te ha cortado de golpe, comprendes que alguien de la lista ha subido conmigo, alguien para quien no eres una desconocida va a empezar a descubrir lo que en realidad eres, lo que de verdad te gusta ser… Tu silencio se rompe con mi orden, -Córrete cerda!!!!, y tú entre sollozos empiezas a toquetearte, a mojar tus dedos en tu coño, a acariciarte el clítoris, a juguetear con tu miedo, con tu sumisión, ...
... con tu entrega, el coche vuelve a moverse, y escuchamos tus sollozos, luego tu silencio, y poco a poco el jadear de tu instinto de hembra, te excita que alguien de la lista te oiga, que alguien de la lista sepa que aquella compañera, aquella amiga esta desnuda y caliente en el maletero, gozando de un placer oculto, restregándose como una perra en celo. El jadear se vuelve grito, te oímos berrear, chillar, gozar de tus dedos, de tu puño retozando dentro de ti. Poco a poco, los gritos se suavizan, los jadeos se vuelven respiración tranquila, y tras tanta tensión, terminas por dormirte, con tus manos dentro de ti, con tus ojos empapados en lagrimas, con tu piel bañada en sudor Abrimos el portón, te despiertas de golpe, notas mis manos aferrándose a tus cabellos, tirando de ti, lanzándote al suelo, caes sobre la hierba mojada, apenas si has conseguido despertarte cuando te arrastro hacia la casa, a cuatro patas sigues los tirones que voy dando a tus cabellos, intentas girar la cara para buscar quien ha venido conmigo, pero una patada en tus ubres te hace doblarte de dolor, comprendes que no has de buscar, y con la cabeza baja sigues mis tirones, la hierba ensucia tus patas dobladas, tus manos, la brisa eriza tu piel mojada de sudor, tus pezones endurecidos bailan de lado a lado. Me gusta mirarte, tus pechos grandes y hermosos, con las marcas casi imperceptibles del último castigo, me encanta como mueves tu culo, como tus nalgas brillan con tu sudor, mientras me ofreces sumisa y ...