1. Primer clandestino. Primer espontáneo


    Fecha: 17/04/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Webmonster6910, Fuente: CuentoRelatos

    ... discos pero sólo fue el pretexto para acercárseme y antes de un dos por tres ya estábamos besándonos sentados en el sofá. Estuvimos un rato así hasta que le dije:
    
    -¿qué onda contigo? ¿Tanto circo para demostrarme que no te pegan?
    
    -no me importa que me peguen, de verdad me gustas mucho me dijo. Me pones a mil.
    
    -¿cómo que te pongo a mil?
    
    -a mil me pones- y me tomó la mano y la puso sobre su bulto que estaba enorme y duro. -¿te queda claro ahora?-
    
    La movida, por atrevida me prendió. Yo sentí caliente la cara y me moría por apretárselo con mi mano pero me contuve y retiré la mano.
    
    -¿por qué la retiras? ¿Te da miedo?
    
    Me quería reír pero me aguanté. -No es miedo- le dije.
    
    -¿entonces?
    
    -no sé -le dije.- ¿cuál es tu plan de traerme aquí?- le pregunté
    
    En vez de contestarme me empezó a besar y esta vez empezó a acariciarme un poco más fuerte y yo correspondí. No pude evitar empezar a respirar más fuerte porque realmente estaba muy excitada. Yo traía un vestido de tirantes largo que me llegaba justo a la mitad de las pantorrillas. No podía llevar a la iglesia ni pantalones ni faldas cortas. El me tocaba el cuerpo pero mantener el vestido en su lugar comenzaba a ser un problema. Empezó a besarme en las orejas y en el cuello mientras puso su mano en mi trasero y me jaló hacia él. Volví a sentir su bulto enorme estrechándose contra mi pelvis.
    
    Yo deje de besarlo para mirarlo. Hice un gesto como mirándole ahí abajo y le dije:
    
    -¿qué onda con eso? ¿Cómo ...
    ... tan cínico? ¿Así es de acelerado siempre?
    
    -no suele ponerse así- me dijo. Muere por estar libre.
    
    Esta vez sí lo toqué por encima. Hice el gesto de abrir el cierre del pantalón y él no me detuvo. Lo abrí y lo toqué por encima de la tela del calzoncillo. La verdad es que era enorme para el promedio de las que había visto en mis pacientes.
    
    -¿qué onda? - me dijo. - ¿a poco nomás yo voy a enseñar?
    
    Seguí tocándolo por un momento y le pregunté: -¿qué quieres que yo enseñe?
    
    -Tu vestido es de una sola pieza- me dijo. Yo me hice un poco para atrás y lo miré a los ojos:
    
    -¿y luego? ¿Quieres que me lo quite? La verdad me excitaba la idea y yo sentía entre pena pero también muchas ganas de quitármelo y que me acariciara.
    
    Se me acercó y bajó los tirantes por los hombros. Afortunadamente yo traía mi sostén favorito.
    
    Seguimos besándonos y ahora él se concentró un poco en acariciar mis hombros y mis pechos por encima del sostén. Yo estaba súper excitada y aunque tenía muy claro que no me sentía preparada para tener sexo en todo el sentido de la palabra, tampoco me sentía con intenciones de dejarlo parar.
    
    Finalmente jaló el sostén de modo que mis pechos saltaron por encima quedando al aire.
    
    Sentía algo de pena u le dije: -ahora la que está enseñando soy yo.
    
    El me miró por un momento. Se puso de pie y antes de que dijera agua va, se sacó la polo en un instante mientras moviendo sus caderas y sus piernas dejaba caer al suelo su pantalón que ya estaba desabrochado. ...
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