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Sumisión en la Antártida
Fecha: 17/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Tahotlo, Fuente: CuentoRelatos
... esa página en el portátil me he atrevido. -Harry ¡me has sonrojado!, ¡me siento confusa!, ¡nunca se me hubiera pasado por la cabeza que tú fueras dominante!; pero te voy a contestar. Yo fui la sumisa de un hombre ¡más de dos años!, y me liberó del compromiso cuando me escogieron para esta misión, ahora sigo sintiéndome una mujer sumisa; pero solo en mi sentir más profundo -me dijo algo nerviosa. -Susana ¿porque estaban viendo Carol y Helios el portátil junto a ti con esa foto de dominación? -le pregunté con mucha curiosidad. -Ellos mostraron interés cuando les dije que me atraen ese tipo de imágenes –dijo Me encerré en mi cuarto con la mente llena de imágenes y de fantasías y comencé a masturbarme; (25 cm) de grueso pene bailaban en el aire con la energía de un misil "estratégico", en ese momento entró Helios y se quedó fijo en mi gran pene bailando en el aire y me dijo: -¡Harry!, que pedazo de pene tienes y es muy bonito. Me tapé con las sábanas y le dije: -Gracias Helios, pero lo de bonito no lo entiendo viniendo de otro hombre, ¿Eres gay? -Harry te juro que nunca he probado hombre (dijo mirando fijamente la tienda de campaña que formaba mi pene entre las sábanas) -Vale Helios, déjame sólo ahora por favor. Cuando el salió seguí masturbándome con gran intensidad, hasta que un gran chorro de semen salió de mi pene con "trayectoria curva" estrellándose contra la puerta de mi cuarto. Me vestí y fui a ducharme; al salir vi a Helios cuchicheando ...
... con Susana y Carol y al pasar junto a ellos las dos mujeres me miraron con una sonrisa socarrona, Helios se sonrojo. En los días posteriores la tensión sexual se palpaba en el ambiente. Llevábamos ya dos meses en nuestro pequeño habitáculo cuando un día el viento comenzó a soplar muy fuerte, chiflaba en el exterior con intensidad; por las ventanas se veía una ventisca de nieve y viento “aterradora”, Susana subió la calefacción al máximo para mitigar el intenso frío. Esa noche estuvimos todos algo nerviosos escuchando el viento y sobre todo los tremendos truenos que sonaron durante toda la noche, con relámpagos que iluminaban todo el complejo. De madrugada Susana entró en mi cuarto y se arrodillo junto a mi cama y me dijo: -Harry me gustaría mucho ser tu sumisa ¿Me aceptas como tu sumisa?, prometo ser obediente. -¡De acuerdo Susana!, ¡pero no quiero ni una sola desobediencia!, esa es mi condición para ser tu dominador -dije con aire algo altivo, mientras pensaba cuanto desee ese momento desde hacía un mes. -Prometo no desobedecer ninguna orden y atender tus peticiones con rapidez -dijo con la cabeza agachada. -¡Desde este momento eres mi sumisa!, ¡desnúdate! Acto seguido até sus muñecas juntas con el cordón de un zapato, después la amaré a la pata de mi escritorio que estaba en un rincón. Su culo se alzaba delante de mi “rotundo”, con la palabra SUMISA en su cachete izquierdo. Le unté crema de manos con un dedo en el ano y le ordené: -Susana ...