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Piso de amiguitas
Fecha: 26/04/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: KarlaSuarez, Fuente: SexoSinTabues
... sola con mi madre y a mi hermana pequeña ni a mí no nos da nunca nada porque dice que no hay, así que ella no me pregunta de dónde lo saco, porque nos hace falta. . - Y a mí ya me estaba follando mi padre, y no me estaba dando nada, así que para seguir follando gratis, prefiero venir aquí y por lo menos me gano un dinero. Al día siguiente, mi amiga y yo, en vez de subirnos a los coches al salir del Colegio, nos fuimos al piso de la mujer que había hablado con nosotras y al llegar, vimos que estaban otras dos chicas de nuestra clase con otras niñas vestidas con tangas y una camiseta cortita. La dueña del piso nos dijo que nos pusiéramos lo mismo que ellas, que enseguida iban a llegar los clientes. Al poco rato llamaron al timbre y aparecieron dos hombres que nos miraron con deseo de arriba abajo. La señora nos dijo que nos mostráramos a ellos para que pudieran elegir a la que quisieran. El más joven me eligió a mí y el otro más viejo a otra de las chicas. Entramos en la habitación y me sorprendió que se quedara mirándome sin tocarme ni hacerme nada, diciéndome: . - Perdona, es que estoy un poco nervioso porque es la primera vez que vengo y no tengo experiencia con niñas de tu edad. Yo me quedé sin saber que decir, pero le pregunté: . - ¿Le gusto? . - Me encantas. Siempre me quedo mirando a las chicas como tú en la calle y me dan muchas ganas de follarlas, pero claro, no puedo hacerlo. Además, tengo una hija de tu edad y no me atrevo a hacerla nada tampoco porque mi mujer me ...
... mata, así que vine a este piso con mi amigo que me dijo que aquí podría follaros. . - Sí, claro que puede. Ya pagó el dinero. Como él no acababa de animarse, decidí provocarle un poco y tomar yo la iniciativa, aunque no estaba muy acostumbrada a hacer eso, ya que solía dejarme llevar por lo que me hacían ellos. Me senté encima de él y me puse a darle besitos diciéndole que me acariciara, que me metiera el dedo en el coñito, que me lo comiera como le gustaría comérselo a su hija. Al decirle esas palabras, él se puso como loco tumbándome en la cama y quitándome el tanga de un tirón, poniéndose entre mis piernas para lamerme, mientras murmuraba: . - ¡Dios!, que cosa más rica, que maravilla tienes chiquilla. Lo tienes sin pelitos, como mi hija. Chúpame la polla tú también. Nos pusimos en la posición del 69 y él no se cansaba de lamerme provocándome el primer orgasmo mientras disfrutaba comiéndole la polla hasta que acabó preguntándome: . - ¿Puedo follarte, cariño? . - Sí, claro, pónmela aquí. Se tumbó sobre mí y me la metió primero con cuidado como si tuviera miedo hacerme daño, pero al ver como entraba, empezó a moverse más rápido hasta que acabó corriéndose enseguida de lo excitado que estaba. Yo creo que el pensamiento de que se estaba follando a su propia hija le tenía superexcitado no pudiendo aguantar mucho dentro de mí, por lo que me puse a chupársela para ver si se la ponía dura de nuevo, lo que conseguí al poco rato y ya pude sentarme encima de él para cabalgarlo mientras ...