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Fin de semana especial 5
Fecha: 02/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kimbocat, Fuente: SexoSinTabues
... ninguna niña, pero la treintena larga de años que aparenta aún la embellecen más. Una vez desatadas, ayuda a levantarse a Luisa, lentamente, arrancando de su interior este tronco que os ha penetrado durante horas, las zarzas siguen castigándoos a las tres, pero no podéis parar, especialmente tú, que sabes muy bien que mis castigos pueden ser muy crueles cuando me enfado, y media hora es media hora, ni un minuto más. Aprietas los puños, ahora son Luisa y Amanda las que arrancan de ti, este consolador improvisado que llevas ensartado en tu coño. Una vez liberadas, conseguís salir del zarzal, agotadas, exhaustas intentáis correr, pero apenas si podéis andar, Amanda y Luisa te ayudan, tú eres la que está peor, la más castigada por estas horas y esta verga de madera . Un coche se acerca, os agacháis tras un árbol, más tiempo perdido!!!Seguís avanzando y por fin ves la puerta, Luisa se avanza unos metros llama una y otra vez, mientras renqueando Amanda y tú vais llegando. Os tengo casi cinco minutos sin abrir, al final se abre el portón y las tres corréis hacia la casa, dejándoos caer junto a la puerta, desde donde os estoy mirando. Sin decir nada entro en la casa, y salgo con un balde que vacio sobre vosotras, es un engrudo que apesta, restos de comida aderezado con moscas y orina, notas como empapa tus cabellos, tu lomo, también Amanda y Luisa están embadurnadas con aquello. Os ordeno que comáis, es vuestro desayuno. Empiezas a lamer, a mordisquear los pechos de Amanda, ella se ...
... entregira y lame a Luisa, que asqueada apenas si lengüeta tu brazo. Con la fusta empiezo a andar a vuestro alrededor, el primer golpe es para Luisa, ha de comer como todas, no ha de dejar nada en “el plato”, tu coges un pedazo de carne, intenta evitar unas moscas muertas, ahora el castigo es para ti, la carne también se como, con un asco inmenso lames y engulles aquellos insectos. Amanda no deja de lamerte, ahora está en tu vientre, le gusta lengüetear estos pedazos que han quedado pegados a tu vello rizado. Poco a poco, las tres os vais lamiendo, mordisqueando, entre moscas y alguna que otra avispa que también se acerca al festín. Hundes tu hocico en el culo de Amanda, lengüeteas mi semen reseco, luego buscas su boca, su cara, cualquier lugar donde puedes relamer mi placer. Luisa se entretiene limpiándose con la lengua una de sus brazos, y decido daros un aliciente. Vacio otro cubo, tres montones de engrudo aliñado con orina, algunos excrementos y decenas de moscas verdes y gordas revoloteando. Miro el reloj, tenéis diez minutos para comer todo lo que podáis, y la que yo considere que lo ha hecho peor recibirá un castigo especial. Al instante hundes tu hocico y empiezas a engullir, también Amanda come a buen ritmo, a la que le cuesta más es a Luisa, que intenta entre arcadas comer los restos menos asquerosos. Miro el reloj, lleváis cinco minutos engullendo, a ti y a Amanda apenas si os queda montón, de hecho estáis ya relamiendo el suelo, estáis restregando vuestras lenguas ...