1. Fin de semana especial 5


    Fecha: 02/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: kimbocat, Fuente: SexoSinTabues

    ... por la tierra y la hierba. Luisa con lagrimas en los ojos os mira mientras ve como su montón es de largo el más grande. A los diez minutos os hago parar, las tres de rodillas me miras, con vuestras caras sucias, le digo a Luisa que ella va a limpiaros a las dos, os va a relamer de arriba abajo hasta que estéis sin restos de comida, sumisa empieza a lamer tu cara, mientras yo sigo hablando, y mirando fijamente a Amanda le digo que ella es la perdedora, por un instante va a protestar, a decir que ha comido mucho más que Luisa, incluso más que tú, pero se muerde los labios, baja la mirada y solo dice gracias amo. Luisa mucho más tranquila sigue lamiendo, ahora está en el cuerpo de Amanda, que humillada espera este castigo que le tengo preparado. Una vez limpias, con la manguera termino de asearos un poco, el chorro hace saltar los últimos restos de comida, barro y suciedad, aprietas los puños para no temblar de frio ante tus compañeras, no quieres ser menos que Amanda, que impasible aguanta el chorro helado empapándola, tan solo Luisa tiembla y castañea los dientes, cuando mojo sus ubres. Ya limpias, os llevo hasta la puerta del establo, justo delante, bajo el sol, dos postes de madera separados casi dos metros os aguardan. , Amanda se coloca en medio de ellos, tu y Luisa encadenáis sus muñecas y sus tobillos, tiráis de sus extremidades, gruñe un poco, cuando la atáis a unas argollas que están en los postes. Me acerco a ella, me excita esta hermosa hembra mexicana, juego con ...
    ... sus pechos, con sus labios. Te ordeno que tenses más la correas, empiezas a mover los tensores, uno para extremidad, ella se muerde los labios, los engranajes suenan, crac, crac, crac, y ella cada vez más abierta de patas y brazos, me gusta besar sus lagrimas, retorcer suavemente sus pezones, hundir mi mano en su vulva abierta y mojada. Y sigues girando , crac, crac, crac, hasta que te digo que pares. No puede moverse ni un centímetro, está a un paso de descoyuntarse, le muestro una fusta para yeguas, será el primero de muchos artilugios que voy a disfrutar en su piel. Te ordeno que te pongas entre sus patas, tu le lamerás el coño, intentaras darle algo de placer, y beberás sus meados cuando el dolor le impida aguantarse, Luisa por su parte se encargara de irla pinchando con una picana eléctrica. Amanda respira hondo, mientras nota tu boca lengüeteando en su entrepierna, oye el sonido de la fusta cortando el aire, y al instante el primer golpe azotando de lleno sus pechos, mientras una descarga llega hasta el fondo de su culo… Látigos, fustas, varas, todo va pasando por su piel, decenas de marcas rojas surcan sus pechos, sus nalgas, sus patas, tú sigues lamiendo con tu cara empapada de sus meados, ella sigue moviéndose al compas de sus estremecimientos, de su dolor, y un sol cada vez más intenso, quema sus heridas, baña de sudor cada rincón azotado de su cuerpo. Tras casi una hora, que se le ha hecho eterna, Amanda vencida y sumisa solloza y suplica, su cabeza caída, su espalda ...
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