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Los Pastrana y los Salvatierra (Capitulo 2)
Fecha: 15/05/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos
... refrigerio cargado a los topes de Ron dulzón Zacarías aprovecha para entregárselas. — Ande, no sea tonta y de una vuelta con los coches de choque. — Gracias, me distraeré algo, no veo nada más interesante aquí —dijo sonriendo y dejando ver su ortodoncia, la que tanto le daba reparo mostrar. La visión de Sarita era circular, se desplazaba en círculos por la escasa concurrida pista, arriba las chispas de la varilla del coche daban ambiente ferial, ya no era muy capaz de poder observar fuera de la pista, estaba algo desorientada, pensaba que no tendría que haber bebido nada. Va en su busca Zacarías, la ve confusa. Nacho lo apoya, subiéndose al coche de pie. — Señorita, no se encuentra bien —pregunta Nacho. — Solamente estoy algo aturdida. — Llevémosla a la trasera Nacho, aquí se va a marear —dijo Zacarías, al mismo tiempo que guiñaba un ojo a Nacho. Filipo suspiraba y veía como la piel de su glande subía y bajada al máximo de su prepucio, Rosa, subía y bajaba la mano hasta la base, con su otra mano le frotaba el prepucio y abría su pequeño orificio; Filipo se recolocaba en el asiento, el cosquilleo que le ocasionaba la maniobra era de lo más placentero. — ¿Te gusta, disfrutas la paja? —dijo Rosa mirándolo directamente a los ojos. — ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Oh! ¡Oh! ¡Así! ¡Así! Más rápido, mámame, chúpame… — Es lo que tienen las pajas lentas, os ponéis en vena y estalláis en ruegos —dijo Rosa. — ¡Te pido por favor que me la chupes, chúpala, chúpala, ...
... chúpala! —exclamaba Filipo a grito pelado. Rosa suponía que ya había dado bastante margen a Zacarías y agachó la cabeza empezando a juguetear con la lengua el glande de Filipo, le rozaba en movimientos circulares el prepucio, el frenillo y el escroto, para después engullir todo su tronco hasta la base. Filipo estaba sobreexcitado, su frente estaba perlada de sudor, emitía bufidos acelerados. — Me voy… me vo… voy… sí… sí… —dijo Filipo con voz excitada. — ¿Sí? Ya te vienes, eh, pillín… échala entonces —dijo Rosa empezando un pajeo. Rosa empezó a mover enérgicamente la mano arriba y abajo, la excitación de Filipo va creciendo, no cabe en el asiento. — ¡Sí! ¡sí! ¡sí! ¡oh! ¡oh! ¡Me voy a correr! ¡Me… me… me… me… co… me co… me corrooo! ¡ohhhh! Filipo empezó a correrse, Rosa no bajo la intensidad, el glande empezó a escupir al mismo tiempo que Rosa redireccionaba el pene hacía el volante, la intensidad de la corrida fue tanta que el volante quedo salpicado. Parecía lava blanca extendiéndose a través de los cuatro aros del logotipo de Audi. Entraron en un compartimento destinado a los enseres de la atracción, olía a grasa y a compartimento cerrado. Zacarías tenía los ojos encolerizados, su mirada hacía Sarita era devoradora. Tras ellos estaba Nacho, el cual indicó a Zacarías un pequeño catre. Colocada Sarita sobre el sucio colchón y tumbándose sobre él. Se sentía mareada, veía las telarañas del techo y el abarrotado estante de enfrente. Zacarías se estaba quitando los ...